Reacción es inmediata

Los residentes de la ciudad de Bell dijeron que el veredicto era de esperarse desde que empezó el caso
Reacción es inmediata
El alcalde de Bell, Ali Saleh (Iz) y el concejal Néstor Enrique Valencia (2do iz), hablando en la conferencia de prensa luego de conocerse el veredicto de los 5 exconcejales y un exalcalde.
Foto: La Opinion Aurelia Ventura

Hace más de dos años los vecinos de la ciudad de Bell ya tenían un veredicto de “culpables” para los seis funcionarios públicos que, en palabras de Lucy Enriquez, una residente del área, “robaron dinero que era de la comunidad”.

Ayer, la reacción al veredicto parcial en el caso fue practicamente inmediata en la ciudad del sureste del condado.

“Se fueron con los bolsillos llenos. Se robaron el dinero que era de nuestros niños, de nuestros servicios públicos… tienen que ser castigados”, opinó Enriquez.

“El caso para la comunidad de Bell ha estado claro desde hace dos años. Todos son culpables”, asentó Denisse Rodarte, portavoz de la organización comunitaria Asociación de Bell para Detener el Abuso (BASTA, por sus siglas en inglés).

Ante el veredicto del jurado, Rodarte enfatizó que espera que la justicia se complete una vez que el exadministrador de la ciudad Robert Rizzo esté tras las rejas. Rizzo ira a juicio el próximo 1 de abril.

Juan Martínez, por su parte, revivió la decepción y el enojo que le provoca el llamado caso de los Seis de Bell. Refiriéndose específicamente a Luis Artiga, el pastor y exconcejal absuelto de todos los cargos, Martínez dijo que ninguno de los acusados es inocente del mal uso de fondos.

“Habría que ser estúpido para que entre ellos mismos no se dieran cuenta de lo que estaba pasando”, expresó molesto.

Martínez incluso dejó de vivir en Bell luego del escándalo de corrupción, porque dice que su esposa, quien trabajaba en el centro comunitario de la ciudad, enfermó de la impresión que esta situación le provocó.

“Nos fuimos a vivir a Temecula, porque estábamos decepcionados. A mi esposa casi le da un infarto”, compartió el hombre que vivió en Bell durante 30 años con su familia. “Mi corazón y mi alma siguen con esta comunidad”, admitió.

Una vez que se dio a conocer el veredicto ayer por la mañana, el actual alcalde de Bell, Ali Saleh, expresó que aunque hay cierto alivio en la comunidad, esta no descansará hasta que se haga justicia total y los residentes de la ciudad dejen de sentir la carga de impuestos que cayó sobre ellos a raíz de esto.

Así lo demostró José Moreno, un residente de Bell por más de 30 años. Este reconoce que es un alivio el saber que cinco de ellos hayan sido declarados culpables, pero que eso no cambia en nada su situación.

“Lo que pagamos en impuestos a la propiedad es demasiado. Por qué tenemos nosotros que pagar lo que otros se robaron. Yo ya no creo en la transparencia de la administración de esta ciudad”, aseguró Moreno, quien junto a su esposa e hijo acudió al edificio de la municipalidad.

“Todos hablan mucho, pero no hacen nada por ayudarnos. Mucha gente se está yendo de la ciudad porque pagamos facturas muy caras”, señaló y dijo no descartar el mudarse fuera de Bell pronto.

Nestor Valencia, uno de los concejales de la ciudad de tan solo 40,000 habitantes, más de 95 por ciento latinos, se conmovió al conocer el veredicto. “No esperaba menos del sistema judicial. Esa gente no solo nos dejó en un hoyo financiero, sino emocional”, expresó con voz entrecortada.

Cerca de una decena de activistas de BASTA participaron ayer en una demostración. Ahí Manuel Moya, miembro del grupo y residente de Bell por mas de tres decadas, dijo que estaba de acuerdo con el veredicto porque cree en la inocencia de Artiga. “Yo creo que él si era inocente, el resto no”, opinó.