Después de Sandy Hook

La fuerza en favor del control de armas se va diluyendo en el Congreso

Guía de Regalos

Después de Sandy Hook

El cambio en la opinión popular con respecto a las armas de fuego que causó la matanza de Newtown no se refleja en la actitud del Congreso. El temor que todavía inspira la Asociación Nacional del Rifle (NRA) ha ido diluyendo un paquete de leyes destinadas a evitar una repetición de la tragedia como la de Sandy Hook.

La prohibición para las armas de asalto, como la usada en la escuela, es la primera víctima del cabildeo del NRA, que hoy parece estar más cerca de la postura de la industria de las armas de fuego que la del público, incluyendo un significativo porcentaje de su s miembros.

Este es el caso de la averiguación universal de antecedentes en la compra de armas de fuego que hoy se ha convertido en el pilar de la legislación. La medida, por ahora, establece que todas las transacciones comerciales de armas, incluso entre privados, deba pasar por una averiguación como ocurre con quienes tiene licencia para comprar y vender armas.

Es normal que este tipo de transacciones queden registradas. Sin embargo, la NRA está presionando en contra de la averiguación de antecedentes. Y, si pasara esa medida, dicen que se debe destruir la documentación de la transacción.Las posturas de radicales del NRA le han quitado algo de respaldo popular, pero permanece como un poderoso interés especial capaz de financiar rivales contra quienes aceptan restricciones razonables hacia las armas. Esto es suficiente para intimidar a legisladores demócratas en Estados o distritos considerados republicanos.

Una legislación con garra tiene un camino duro en el Senado y mucho peor en la Cámara Baja. Pero no es una opcion seguir cruzado de brazos ante esta violencia.

Es una tragedia que el horror y la indignación nacida de la matanza de niños se haya disuelto en la usual politiquería y demagogia que rodea el control de armas de fuego. Mucho más trágico es que sin cambios concretos, la pesadilla de Sandy Hook está condenada a repetirse.