No se escucha la voz de los latinos en San Francisco

Así opinaron en un panel sobre el poder de la mujer latina. También se discutió el incidente entre Ross Mirkarimi y Eliana López
No se escucha la voz de los latinos en San Francisco
Marta Segovia Ashley criticó fuertemente a la actual administración de La Casa de las Madres. Foto María A. Mejía/El Mensajero

SAN FRANCISCO.— Con esa devoción que caracteriza a los periodistas de El Mensajero, la tarde-noche del martes 26 de marzo —cuando otros se encontraban viendo el partido de futbol entre México y Estados Unidos— acudimos al llamado de un grupo de mujeres progresistas que convocaron a un foro para discutir maneras de darle más poder a las latinas en San Francisco.

El panel estuvo conformado por cuatro hispanas con distintas ocupaciones: Eliana López, actriz, activista (así decía en el cartoncito que la identificaba) y esposa del restituido sheriff Ross Mirkarimi; Marta Segovia Ashley, fundadora de La Casa de las Madres (que habló bastante mal de la administración actual de esa organización); Myrna Melgar, subdirectora de la agencia MEDA; y la moderadora, Isabel Gutiérrez, del programa de radio Hecho en California y esposa de Marcos Gutiérrez.

Las panelistas hablaron de sus distintas experiencias en lo personal y profesional. López mencionó que para ella fue importante haber tomado la decisión de no trabajar y ser madre de tiempo completo durante los primeros tres años de vida de su hijo Theo. Ahora, enfatizó, “ya está buscando trabajo”.

Por su parte, Segovia Ashley habló de las dificultades que enfrentó para consolidar durante los primeros años La Casa de las Madres, y criticó el manejo que la actual administración del albergue para mujeres le dio al problema de presunta violencia doméstica entre Eliana López y el alguacil Mirkarimi.

No sólo las panelistas, sino otras de las presentes en el Centro Eric Quezada, donde se llevó a cabo la charla, hablaron de la necesidad que en San Francisco los latinos (no sólo las mujeres) pasen a ocupar más puestos de liderazgo, por ejemplo, en distintas dependencias en las que buena parte de los usuarios de servicios son hispanos.

Una vez finalizado el panel, varios de los presentes opinaron acerca de lo que se podría hacer para mejorar la representatividad de los latinos en posiciones clave de San Francisco.

La abogada Alicia M. Gámez resaltó la importancia de eventos como éste porque, según dijo, “necesitamos organizarnos, conectar entre nosotros. Lo que ha ocurrido en los últimos años es que los latinos, a pesar de que constituimos una parte significativa de la población de San Francisco, no tenemos una voz proporcional. Otros grupos son escuchados mejor”. Que esto cambie en el corto plazo, opinó, “depende de nosotros”.

Por su parte, Isabel Gutiérrez afirmó que “desafortunadamente en el alto poder no estamos representadas. Y esto está pasando a través de toda la ciudad. Entonces, esos puestos tienen que ser cubiertos por mujeres latinas”, opinó la locutora y productora radial.

Una hispana que ocupó hasta hace poco un puesto de poder y lo perdió —tras el escándalo político que casi le cuesta el trabajo al sheriff de San Francisco— es la ex supervisora Christina Olague, que también estaba en el Centro Eric Quezada.

“Hay mucha ambición, hay mucha gente que tiene valores que no tienen nada que ver con crear una sociedad justa, una mejor sociedad. Es importante recordarnos a nosotras mismas por qué estamos involucradas en activismo político. Debería ser porque queremos más igualdad en la sociedad, porque queremos que a las familias se les cuide, que a las mujeres no se les abuse. Por eso, hablamos hoy también de violencia doméstica”.

Precisamente el tema de la violencia intrafamiliar dio pie a que Olague hablara del incidente entre Mirkarimi y López. Cabe recordar que el voto de Olague, cuando todavía era supervisora, salvó al sheriff de la destitución. Más tarde, a ella le costó la reelección.

“El año pasado todo estuvo tan distorsionado… Eliana y yo, siento que perdimos fuerza, por la manera en que fuimos caracterizadas por el movimiento de mujeres, por los medios de comunicación. En la campaña me dijeron cosas que estuvieron al borde de la calumnia”, expresó.

Hoy en día, cree Olague que ha llegado el momento de la unión y la solidaridad para “asegurarnos de que eso no le suceda a nadie más”.

Eliana López cree que su caso dejó en evidencia la pérdida de fuerza de los latinos en San Francisco.

“Los progresistas de San Francisco están siendo cada vez más apartados y silenciados… Tenemos que darnos cuenta de que eso está pasando, que los recursos no están siendo usados de la manera que más le convendría a nuestra comunidad”, dijo López.

Por eso, afirmó que reuniones como la del martes son importantes para “ayudar a organizar, a levantar la voz. Que nuestra comunidad se dé cuenta que si no nos organizamos no vamos a lograr nada. Creo que la mujer es un poder fundamental en la familia, y hay que usar ese poder”, agregó.

En el concurrido evento al que también asistieron hombres, estaba presente el sheriff Mirkarimi.

“La voz de los latinos no se está escuchando bien en San Francisco” aseguró el alguacil. “Es una tragedia, si pensamos en la escala de la población latina” en la ciudad. “Debería de haber más representatividad”, opinó Mirkarimi, que en buena medida le debe a los latinos su permanencia en su puesto.