Preocupa suicidios en prisiones

El estado quiere retormar control de salud mental en sus prisiones

SACRAMENTO.— EL 15 de mayo de 2012 un preso se quitó la vida en los patios de necesidades vulnerables en la Prisión Estatal del Valle Pleasant.

El evaluador de suicidios del sistema penitenciario de California encontró que esta muerte estuvo relacionada con la escasez de personal y falta de entrenamiento.

El 16 de mayo de 2012 en una celda de población general de la misma prisión, se suicidó otro preso que, aunque no estaba en la carga de trabajo de salud mental, se reportó que cuando fue evaluado en un centro de recepción se identificó que tenía una historia de intentos de suicidios, hospitalizaciones psiquiátricas y medicamentos psicotrópicos. Por lo tanto, el evaluador hizo notar que hubo una falla al no referirlo en ese momento a una evaluación de salud mental a fondo.

Estos no fueron casos aislados. Ese mismo año, se estima que cada 11.4 días un presó se quitó la vida en alguna de las celdas bajo la administración del Departamento de Correccionales y Rehabilitación de California (CDCR).

Aún así, el estado insiste en que debe retomar el control del sistema de salud mental en sus prisiones, el cual le fue retirado hace más de 20 años como resultado de un fallo judicial que encontró inconstitucional la atención y tratamiento que reciben los presos en las prisiones de California.

Ese fallo, dijo en ese entonces la corte, “es un factor en el creciente índice de suicidios en el sistema de correccionales del estado”.

Durante una audiencia el pasado miércoles para escuchar el caso del estado que pretende recuperar el control argumentando mejoras en cuidado de salud mental en las prisiones -con una inversión de 400 millones de dólares- el juez federal Lawrence K. Karlton dijo que el estado incurrió en profundas violaciones eticas al entrevistar a presos mentales para armar su caso sin informar a los abogados.

El juez tiene por ley que emitir un fallo para el 7 de abril sobre si regresa o no el control al estado sobre el cuidado de salud mental de los presos.

“Sólo Dios sabe si permito que termine el control y luego tengamos que comenzar todo de nuevo”, dijo el juez Karlton.

California tiene la tasa más alta de suicidios de reos de todo el país, incluyendo las prisiones federales y estatales. Sólo en enero de 2012, hubo 15 suicidios.

El año pasado, grupos de derechos civiles representando a presos que han estado durante más de 10 años en celdas aisladas en la Prisión Estatal de Pelican Bay representaron una demanda en una corte federal, argumentando que el confinamiento solitario es inconstitucional.

“Mis clientes están en riesgo cada día. Y el problema es que no hay una escasez de personal para atender a los enfermos mentales y mientras las prisiones estén sobrepobladas no puede haber un cuidado mental adecuado y esto contribuye a la alta tasa de suicidios”, dijo el abogado Michael W. Bien, que representa a los reclusos enfermos mentales.

De acuerdo a los abogados de los presos, las condiciones del cuidado mental de los presos están por debajo de los estándares constitucionales.

El CDCR argumenta que ha gastado dinero pero no de manera efectiva ya que mantienen a la gente por largo tiempo en celdas de confinamiento solitario donde ocurren la mayor parte de los suicidios. Aseguran que el 72% podían haberse prevenido. Otros factores que contribuyen son la escasez de personal y la sobrepoblación. No tienen suficiente vigilancia, servicios de resuscitación cardiorespiratoria y de primeros auxilios.

Se estima que 33,000 presos bajo el cuidado del CDCR sufren padecimientos mentales . En estos momentos hay 132, 225 presos.

El abogado Bien reconoció que se hacen esfuerzos por construir más instalaciones médicas para los presos con enfermedades mentales como la de Stockton que debe empezar a operar para finales de año. “Pero yo quisiera ver de dónde van a sacar al personal médico en Stockton. Simplemente no hay suficientes, como no los hay en otras prisiones”.

El abogado del estado Patrick McKinney dijo que el personal para atender a los presos es suficiente y aún aquellos que están en celdas de segregación reciben tratamiento.

El secretario de CDCR, Jeff Bear, dijo que es tiempo de que las cortes federales se vayan. “He visitado más de 20 instituciones y puedo asegurar que no hay una indiferencia deliberada a las necesidades”, indicó.