La marihuana sintética y el daño renal

Un estudio realizado por el gobierno de Estados Unidos dio a conocer que el año pasado se reportaron 16 casos de daño renal grave provocado por productos de marihuana sintética en seis estados del país.

Aunque no hubo muertos, las 16 personas tuvieron que ser admitidas en el hospital y cinco necesitaron diálisis, un tratamiento que se utiliza para tratar la insuficiencia renal avanzada, en el que la sangre se filtra para eliminar los residuos y el exceso de líquido, y una vez filtrada se devuelve al organismo. Ninguno de los pacientes, entre 15 y 33 años, tenía antecedentes de problemas renales.

Los investigadores explican que los productos de marihuana sintética, de venta en tiendas de tabaco y supermercados bajo nombres como “Spice”, “K2” o “Incienso Herbal”, son drogas creadas al disolver una mezcla de materiales vegetales en un solvente tóxico que se fuman. Estas drogas artificiales se han vuelto cada vez más populares en los últimos años porque son relativamente baratas y difíciles de detectar en las pruebas para la detección de drogas. El informe fue publicado en la revista de los CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report.

La niacina y el corazón

La combinación de la vitamina B3 o niacina con una estatina para reducir el colesterol, no parece proporcionarles beneficios a los pacientes con problemas cardíacos y hasta podría aumentar los problemas secundarios. Ese fue el resultado del estudio más grande que se ha realizado hasta el momento sobre los efectos de la niacina en los pacientes cardíacos, en el que participaron unas 26,000 personas. Los pacientes que añadieron niacina a la estatina Zocor, no obtuvieron ningún beneficio añadido en términos de reducciones en las muertes relacionadas con el corazón, los ataques cardíacos no mortales, el accidente cerebrovascular ni la necesidad de angioplastias o de cirugías de derivación (bypass). Además, la investigación demostró que las personas que tomaban niacina tenían más incidentes de sangrado y/o infecciones que las que tomaron un placebo. El informe del estudio se presentó en la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología en San Francisco.