Ferrán Adriá regresa a los fogones

El proyecto cultural la Fundación El Bulli, que el cocinero español Ferran Adriá pondrá en marcha a partir de 2015, contará con un restaurante que abrirá sus puertas un mes al año y en el que él mismo volverá a ponerse tras los fogones.
Ferrán Adriá regresa a los fogones
Ferrán Adriá afirma no echar de menos la rutina de los 27 años que estuvo al frente de El Bulli.
Foto: EFE

HONG KONG.— El proyecto cultural la Fundación El Bulli, que el cocinero español Ferran Adriá pondrá en marcha a partir de 2015, contará con un restaurante que abrirá sus puertas un mes al año y en el que él mismo volverá a ponerse tras los fogones.

Así lo aseguró en entrevista Adriá, que se encuentra en Hong Kong para asistir a la primera de las dos subastas programadas por la casa Sotheby’s a fin de vender enseres y parte de la bodega del que fuera el restaurante El Bulli, así como una cena con el conocido chef, cuyos beneficios serán destinados a la fundación.

Antes de la subasta, que comienza hoy, el cocinero explicó que el proyecto, inaugurado en julio de 2011, se trata de algo que le “hace ilusión y que será para toda la vida”.

El recinto que acogiera el famoso establecimiento durante más de dos décadas ampliará su espacio y pasará a convertirse en una fundación que orientará sus actividades en tres líneas: un centro experimental, un equipo creativo y la “bullipedia”.

“Cuando empezamos a plantear este proyecto, tuvimos ofertas de muchos países, pero no tendría sentido haberlo hecho fuera de El Bulli, queríamos donar el restaurante al país y lo vamos a hacer a través de esta fundación”, aseguró.

Exposiciones itinerantes, recreaciones del proceso de creación de un plato —desde su discusión creativa hasta la hora de servirlo en la mesa— formarán parte de este espacio que pretende integrarse con el entorno natural en el que se encuentra y abastecerse de energías renovables.

Adriá aseveró que el establecimiento contará con un restaurante que abrirá un mes al año y que tendrá como exclusivos comensales a alumnos de colegios y organizaciones sociales, así como a los socios de la fundación.

“Serviremos comidas ligeras, tipo aperitivos, aunque tenemos miedo a las expectativas que esto pueda generar”, matizó Adriá.

“Éste es un proyecto que también demuestra que se pueden hacer cosas distintas”, explicó al referirse a la crisis económica en España.

Y añadió que, en su opinión, “tenemos que aprender a salir de la crisis y a salir de España, porque en el mundo la competencia hoy en día es universal.”

En esta línea, afirma que la cocina española vive ahora “su turno” en el panorama mundial, “pero que hay que saber coger nuestro sitio, ya que nuestra cocina se basa en el mar y eso no se puede exportar tan fácilmente.”

Para el experimentado cocinero España es un país que “ha sabido abrirse al mundo en la cocina. Nos quieren, hay países que nos respetan”, destaca, y apunta que cada vez más restauradores extranjeros adquieren prestigio tras realizar periodos de formación en España.

Adriá afirmó no echar de menos la rutina ni la presión de los 27 años que estuvo al frente de El Bulli, y aseguró que “nunca” ha cocinado por dinero; “he tenido ofertas para ir a cocinar a casas de millonarios, pero nunca las he aceptado”.

“El Bulli se ha convertido en una referencia en innovación porque hemos hecho lo que nos ha dado la gana siempre y el dinero no ha sido lo más importante”, añadió.

El chef se mostró fascinado con Hong Kong y la subasta que la famosa casa londinense ha organizado en su honor.

“Si no estás aquí, no te lo crees. Es como una película”, dijo.

Y enfatizó en que “los que pujen mañana por nuestros objetos, la cena o parte de nuestra colección de vinos van a hacer que un proyecto funcione. Como inversión, estas botellas van a ser muy importantes dentro de muchos años”, concluyó.