Cierran hospitales de Los Ángeles por infracciones

El impacto del cierre de hospitales en el sur centro de Los Ángeles y Bellflower será sentido por personas de bajos recursos
Cierran hospitales de Los Ángeles por infracciones
Tres importantes centros médicos de la región cierran sus puertas por graves violaciones.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

El cierre sorpresivo de tres hospitales, que incluye dos salas de emergencias en el sur centro de Los Ángeles y Bellflower, tiene conmocionado a los residentes sin vehículos que residen alrededor de éstos.

Erica Valente, una residente que acudió en varias ocasiones a la sala de emergencias de Los Angeles Medical Center, ubicado sobre la avenida Western y la calle 22, en el sur de Los Ángeles, se pregunta hacia donde se dirigirá la próxima vez que tenga una emergencia.

“Me ayudaron cuando estaba embarazada y había peligro de que perdiera a mi niña, si algo así vuelve a suceder me voy a tardar mucho más en llegar a otro hospital porque no hay otro cerca”, dijo Valente.

“Tengo varias amigas y una cuñada que vienen aquí a emergencias porque no tienen carro y este es el único hospital cerca. ¿Ahora a donde tendrán que ir? ¿Cómo van a llegar si no tienen carro?”, se preguntó Valente.

Los otros hospitales que cerraron sus puertas son Bellflower Medical Center con 142 camas y el Hospital Los Angeles Metropolitan en Hawthorne, con 107 camas. Los Angeles Metropolitan Medical Center, ubicado sobre la avenida Western contaba con 212 camas.

Ricard Tadeo, director Asistente de la Administración del Sistema de Emergencias del Condado de Los Ángeles (EMS), dijo que el pasado viernes la administración de los hospitales les informaron que a partir del lunes tendrían sólo servicios de urgencias (gripes, dolores de oído, etc) y que dejarían de atender emergencias.

EMS comenzó a partir del lunes a desviar a las ambulancias a otros hospitales como California Hospital o Hollywood Presbiterian Medical Center. Ese mismo lunes, la administración de Los Angeles Metropolitan Medical Center volvió a comunicarse con EMS para informarles que ya no tendrían ni si quiera servicios de urgencias, sino que las instalaciones cerrarían por completo.

“Nosotros tenemos políticas de destino para la transferencia de pacientes y nos vamos en cuales son los hospitales más accesibles en la zona. En este caso los pacientes que irían a alguno de estos hospitales son transferidos inmediatamente a otro centro, dependiendo de cual esté más cercano”, dijo Tadeo, añadiendo que posiblemente el cierre le agregue unos minutos al viaje de la ambulancia.

Pero en general, para el sistema de emergencias del condado, Tadeo considera que el cierre no tendrá mucho impacto porque son pocos los pacientes que son transferidos por ambulancias a estos centros. Por ejemplo, el hospital sobre la avenida Western atiende en promedio a dos ambulancias por día. Diariamente, esta sala de emergencia atendía a unas 30 personas.

“No hay duda que los pacientes tendrán que irse más lejos y que tendrá un impacto en el sistema hospitalario, pero aún no sabemos con exactitud cual será el impacto”, dijo Jim Lott, presidente de la Asociación de Hospitales del Sur de California (HASC).

Estos tres hospitales son parte de la red de Pacific Health Corporation, que el martes le anunció a sus empleados que a partir del miércoles cerrarían sus salas de emergencias y le buscarían espacio a sus pacientes en otros centros médicos.

Este anuncio llega a una semana del cierre de Anaheim General Hospital, otro hospital de esta misma red.

En agosto la compañía fue multada por el Departamento de Justicia por 16.5 millones de dólares por prácticas fraudulentas de reclutar a personas de Skid Row para hacerles exámenes innecesarios, para cobrarle a Medicare y Medicaid.

El cierre de las salas de emergencia reduce a 72 el numero disponible en el Condado de Los Ángeles.