Un jardinero que siembra conocimiento

Don Catalino Tapia quiere ampliar la ayuda que ofrece a jóvenes estudiantes latinos
Un jardinero que siembra conocimiento
Don Catalino Tapia (centro) quiere ampliar la ayuda a jóvenes estudiantes latinos. Foto Suministrada

SAN CARLOS.— En los últimos seis años la Fundación de Jardineros del Área de la Bahía ha plantado esperanza en las vidas de 112 jóvenes, quienes recibieron ayuda financiera para iniciar o continuar con sus estudios universitarios. Para el mexicano Catalino Tapia, fundador de esta institución, el sueño que empezó sin un centavo, hoy cuenta con 32,000 dólares para repartir a jóvenes de bajos recursos de los nueve condados del Área de la Bahía.

“El día que mi hijo se graduó de leyes en la Universidad de Berkeley, entre toda la felicidad y euforia que sentía, me embargó el corazón la nostalgia de ver a tan pocos latinos graduándose. Por eso me prometí a mí mismo que haría algo para que más jóvenes tuvieran esta oportunidad de estudiar”, comenta con orgullo el jardinero Catalino Tapia.

Con la misma pasión y dedicación con la que trabaja día a día cuidando plantas y jardines en la Península y sin ninguna preparación formal, Catalino se ha esforzado por que cada año sean más los jóvenes que puedan recibir sus becas. El primer año cinco adolescentes obtuvieron esta ayuda. Hoy en día 20 jóvenes reciben no sólo dinero, sino, como él afirma, “apoyo moral y el voto de confianza para que sigan luchando y sepan lo valiosos que son para la comunidad”.

El pasado 27 de marzo en sus nuevas oficinas, la junta directiva de la Fundación de Jardineros del Área de la Bahía le dio la bienvenida a seis nuevos miembros. “Estamos reestructurando nuestra mesa directiva con personas con mucha experiencia, conexiones e ideas. Yo ya di lo que quería dar y ahora necesito nuevas ideas”, expresa Catalino.

Su meta es seguir creciendo. Hoy en día la Fundación sirve exclusivamente a los jóvenes del Área de la Bahía, pero próximamente quisieran hacerlo a nivel estatal, y como asegura Catalino con una sonrisa, “por qué no, en un futuro también a nivel nacional”.

Dos de las nuevas integrantes de la junta recibieron ayuda financiera en los inicios de esta Fundación. Hoy se sienten orgullosas de poder servir y retribuir a otros que están en una situación similar a la de ellas. Marlene Castro y Jessica Vázquez se graduaron de Berkeley y Mills College, respectivamente. Las dos coinciden que la beca de Catalino les permitió concentrarse en sus estudios e involucrarse en proyectos y actividades extracurriculares para ayudar a otros y no estar preocupadas de cómo completarían lo de sus matrículas.

Hoy Marlene en el campo de la educación y Jessica en el área de la salud son un ejemplo de que el sueño de un hombre sencillo pero con corazón de oro, pudo transformar vidas. Muchos otros jóvenes pueden recibir esta ayuda inscribiéndose para las becas de 2013 antes del 8 de abril. Los formularios deben estar en las oficinas de la Fundación el lunes 8 de abril hasta las 5:00 p.m. o tener sello del correo con esta fecha.

Los jóvenes deben llenar una solicitud, presentar evidencia de necesidad financiera, obtener dos cartas de recomendación, anexar sus calificaciones y prueba de su matrícula en una universidad o colegio comunitario. Para más información visite Bagf.org.

“Nuestra Fundación no pide seguro social, ni documentos legales, sólo pedimos que el joven tenga el deseo de estudiar. Estoy convencido que nada es imposible, todo es posible si lo hacemos con el corazón y pasión”, agrega don Catalino.