La reforma millonaria del Maracaná es insuficiente para los Olímpicos de Río

Río de Janeiro, 5 abr (EFE).- La costosa reforma del estadio Maracaná, que ha sido presupuestada en unos 500 millones de dólares, no atiende las exigencias de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016, por lo que será necesaria una nueva obra, informó hoy la prensa brasileña.

Río de Janeiro, 5 abr (EFE).- La costosa reforma del estadio Maracaná, que ha sido presupuestada en unos 500 millones de dólares, no atiende las exigencias de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016, por lo que será necesaria una nueva obra, informó hoy la prensa brasileña.

El nuevo Maracaná, que previsiblemente será inaugurado a finales de este mes, incumple la normativa del Comité Olímpico Internacional (COI) en 39 aspectos, entre ellos las dimensiones de los túneles de vestuarios o la resistencia de la cobertura, según un documento elaborado por los organizadores de Río 2016 divulgado por la televisión ESPN.

El COI exige que la cobertura aguante un peso de 120 toneladas para los fuegos artificiales y juegos de luces que se usarán en las ceremonias olímpicas, pero el nuevo techo de lona del Maracaná solo puede sostener 81 toneladas.

Los túneles tienen una anchura de cinco metros, una altura de 3,47 metros y una inclinación del 10 por ciento, mientras que el COI exige unas dimensiones de seis por seis metros y una pendiente de como máximo el 3 por ciento.

El documento publicado por ESPN tiene la firma del director general de Río 2016, Leonardo Gryner, y fue remitido a la gobernación de Río de Janeiro, según la emisora deportiva.

La gobernación afirmó a ESPN que se cumplirán “todas” las exigencias olímpicas, aunque no precisó si se deberá cerrar el estadio tras el Mundial de 2014 ni el coste de la posible obra.

El Maracaná fue construido para el Mundial de 1950 y fue objeto de una gran reforma para los Juegos Panamericanos de 2007, cuando se instalaron sillas en todo el recinto.

De cara al Mundial se ha acometido una reforma aún más profunda que, de la estructura original, solo ha conservado la fachada del mítico estadio.

Está previsto que el estadio reabra sus puertas el 27 de abril próximo para un partido entre “amigos” de Ronaldo y Bebeto, al que solo podrán asistir los trabajadores que han participado en la obra.

El 2 de junio acogerá un amistoso entre Brasil e Inglaterra, por primera vez con público, y ese mismo mes recibirá tres partidos de la Copa de las Confederaciones, entre ellos la final.

La gobernación de Río de Janeiro realizará el próximo jueves la licitación para conceder la administración del estadio a una empresa privada.