ELAWC premia a colaboradores

Centro de mujeres galardona a Gloria Molina
ELAWC premia a colaboradores
Irene Méndez-Bañales (de), una de las fundadores del Centro de Mujeres del Este de Los Ángeles (ELAWC), entrega el premio Mujer de Paz a la Supervisora Gloria Molina.
Foto: La Opinión - Marvelia Alpizar

En la década de los 70, una mujer que era víctima de violación tendía a quedarse callada y no buscar ayuda, especialmente si no hablaba inglés. Es por ello que Irene Méndez-Bañales y Connie Destito decidieron lanzar una línea telefónica de ayuda para las víctimas que escogían el silencio antes de dar a conocer lo que ellas consideraban una vergüenza.

“Con los años, alguien iba a hacer esto. Alguna mujer iba a decir ‘aquí no hay servicios así que voy a empezar algo’, pero lo bonito fue que lo hicimos en una época que era muy difícil”, dijo Méndez-Bañales, refiriéndose al servicio de ayuda que fundaron en el Este de Los Ángeles, sin apoyo financiero alguno pero con mucha determinación, para brindar consejo a las latinas víctimas de abuso sexual. “En esos tiempos, en la comunidad latina, se culpaba a la mujer de provocar el asalto sexual”, añadió Méndez-Bañales.

Lo que nació en 1976 como un servicio telefónico con 18 voluntarias, se convirtió con los años en el Centro de Mujeres del Este de Los Ángeles (ELAWC), en donde se ofrece no solo ayuda terapéutica a las mujeres que han sido víctimas de abuso sexual sino también a las que se han visto en la situación de violencia doméstica. Asimismo, ofrece programas sobre paternidad, servicios de prevención, exámenes y terapéuticos para VIH y SIDA y el programa de promotoras para la educación contra el Sida.

La evolución de la línea telefónica de ayuda en el actual centro de ayuda ha sido posible mediante el financiamiento federal, estatal y del condado, donaciones y el apoyo de voluntarios y personas de la comunidad.

Es por ello que, para mostrar su agradecimiento por el esfuerzo que dedican para el bienestar de la institución, el ELAWC otorga cada año cinco galardones a destacadas figuras, promotores y voluntarios que ceden, de una u otra forma, un poco de su tiempo para ayudar al centro. La premiación se lleva a cabo durante la Cena Anual Mujeres de Paz.

“Hay dos formas de propagar la luz. Ser una vela o un espejo que la refleje”, dijo Bárbara Kappos, directora ejecutiva de ELAWC durante la entrega de premios que se llevó a cabo el pasado viernes en el Restaurante Luminarias. “En el Centro de Mujeres de Los Ángeles nos sentimos bendecidos de ser ambas cosas todos los días. Somos la luz del camino de la curación de todas las mujeres impactadas por la violencia y el HIV”.

Una de las galardonadas este año fue la Supervisora del Condado de Los Ángeles, Gloria Molina, quien recibió el premio de manos de las fundadoras, Irene Méndez-Bañales y Connie Destito. “Me siento muy orgullosa pero a la vez recibo con humildad este premio. Esta valiente y agresiva organización en que se ha convertido hoy en día, comenzó siendo la Línea Telefónica del Este de Los Ángeles”, dijo Gloria Molina, refiriéndose a los inicios del ELAWC. “En aquella época, derribar los problemas de violencia domestica y el asalto sexual, aunque no lo crean, eran temas de los que raramente se hablaba ya que las mujeres no hablaban de eso porque era una situación muy embarazosa”, añadió Molina, señalando que muy pocas personas sabían dónde buscar ayuda.

El evento contó con la asistencia sorpresa de Hilda Solís, quien hasta hace poco se desempeño como Secretaria de Trabajo de los Estados Unidos. “Me siento como en casa, celebrando esta noche con Gloria Molina. No tengo planes definidos todavía. Me gustaría continuar colaborando con la comunidad, ayudar con la economía en la creación de empleos, con la educación”, dijo Hilda Solís, quien aun no ha expresado sus planes en Los Ángeles.

“Vamos a luchar por la reforma migratoria. Yo la apoyo, y hare todo lo que pueda para ayudar”, añadió.

Los galardonados de la noche fueron la supervisora Gloria Molina, quien recibió el premio Mujer de Paz, el Senador Ricardo Lara, quien recibió el premio Alas de Esperanza, Lynette Romero, periodista de KTLA quien recibió el premio Mujer de Inspiración, la voluntaria Emilia Ochoa, quien recibió el premio a la Voluntaria del Año, y Richard Pacheco, quien recibió el premio Tony Borbón.