Es piloto de altos vuelos

Marco Picado marca diferencia al hacer acrobacia en una cuatrimoto
Es piloto de altos vuelos
Marco Picado es el único latino que hace acrobacias en una cuatrimoto.
Foto: FOTO CORTESÍA: NUCLEAR COWBOYZ

A sus 24 años, Marco Picado ha logrado su más grande sueño: ser un piloto extremo y estar entre los pocos que hay en el mundo en hacer acrobacias con cuatrimoto.

Pero sus anhelos no terminan ahí. Una vez que termine su tour en el Nuclear Cowboyz —que presenta shows hoy y mañana en Ontario— donde es uno de los pilotos, tienen planeado entrenar nuevas acrobacias que lo sigan situando entre los escasos atrevidos de este deporte extremo.

Picado dice que es el único latino en hacer back flipping en una cuatrimoto y de los diez en el mundo que arriesgan su vida volando en una moto de cuatro ruedas.

Nuclear Cowboyz es un espectáculo que reúne a un elenco de pilotos de motos y cuatrimotos que, dentro de una historia futurista, realizan una serie de acrobacias de alto riesgo, y puede ser apreciado hoy y mañana en Ontario.

Entre este grupo se encuentran unos cuantos medallistas latinos y uno de ellos es Picado, nacido en Costa Rica y que desde muy niño tuvo fascinación por las motocicletas.

En entrevista con La Opinión, el joven deportista cuenta que a la edad de 3 años su padre le regaló su primer moto.

“Comencé como muchos, como aficionado, pero a los 10 años de edad ya estaba en competencias de motocross”.

Con la misma velocidad que maneja una motocicleta, es con la que aparentemente corre la vida de estos deportistas.

A los 19 años, después de varios campeonatos, Picado se cansó de hacer lo mismo, así que su adrenalina lo llevó a brincar rampas, pero no conforme con ese riesgo, comenzó a dar marometas por el aire con una cuatrimoto.

“Es más el peso de la cuatri y además es más difícil controlarla porque tiene menos estabilidad”, explicó.

“Por eso son muy pocos los que hacemos los back flit en cuatri, porque muchos después de intentarlo y caerse no han querido volver a intentarlo”, señaló.

Los golpes, caídas, dientes y huesos rotos que ha sufrido, no han sido lo suficiente para alejarlo de este deporte.

Cuando el costarricense vuela por los aires ni el ruido más estruendoso lo hace perder la concentración.

“Eso es muy importante”, asegura. “Mentalmente hay que aprender a controlar los pensamientos y sentimientos, no pensar en tener miedo”.

“Uno tiene que recordar quién es, la fe y el talento”, afirmó.

Picado no piensa en el retiro ni cuánto tiempo su cuerpo pueda aguantar esta profesión, pero mientras salga ileso sus retos van más lejos.

“Ahora me encantaría llegar a los X-Games [en cuatrimoto] o hacer nuevos retos como hacer un brinco de tierra a una estructura metálica que sólo han hecho en moto”.

El joven piloto dice que, por el momento: “seguiré concentrado en el tour para terminar sin un hueso roto” y una vez que termine la gira a finales de este mes, entonces iniciará nuevos entrenamientos.