Un panorama de la reforma migratoria

Conozca los detalles de los temas que se están discutiendo en Washington
Un panorama de la reforma migratoria
La presión por una reforma migratoria empieza a crecer por todos el país. Este fin de semana hubo numerosas marchas.
Foto: EFE

WASHINGTON, D.C.— Este puede ser el año en que el Congreso de Estados Unidos decidirá qué hacer con los millones de inmigrantes que viven sin autorización en Estados Unidos. Y esta puede ser la semana en que un grupo de senadores de ambos partidos dé a conocer los detalles del plan de reforma que ha estado negociando durante meses.

Pero, ¿qué clase de plan será? ¿Por qué hacerlo ahora? Y ¿quiénes son estos inmigrantes, una vez que se mire más allá de las grandes cifras?

A continuación ofrecemos una buena dosis de hechos, cifras y otra información para ayudar a entender el debate sobre la inmigración:

La “reforma integral de la inmigración” generalmente se centra en cuatro preguntas clave:

—Qué hacer con los más de 11 millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos sin autorización.

—Cómo hacer más estricta la seguridad en la frontera.

—Cómo evitar que las empresas contraten a personas que viven sin autorización en el país.

—Cómo mejorar el sistema de inmigración legal, que ahora es tan complicado.

Los que están en el país sin autorización representaban 3.7% de la población de Estados Unidos en 2010. Aunque la inmigración en general ha aumentado constantemente, la cifra de los que viven en el país sin autorización tocó su máximo en 2007 con 12 millones.

El 29% de las personas nacidas en otros países que viven en Estados Unidos, aproximadamente 11.7 millones, llegó de México. Aproximadamente 25% llegó del Sur y Este de Asia, 9% del Caribe, 8% de Centroamérica, 7% de Sudamérica, 4% del Oriente Medio y el resto de otras regiones.

Las cifras son diferentes en el caso de los inmigrantes sin autorización: una cifra estimada en 58% son de México. La cifra más cercana es 6%, de El Salvador, indica el gobierno.

California tiene la mayor proporción de inmigrantes, con 27%, seguida por Nueva York, Nueva Jersey, Florida, Nevada, Hawai y Texas, según el Instituto de Políticas de Migración, un grupo privado especializado en temas de la inmigración mundial.

California tiene la mayor proporción de inmigrantes sin autorización, con 25%, seguida de Texas con 16%. Florida y Nueva York tienen 6% y Georgia 5%, según el Departamento de Seguridad Interior.

Pudiera decirse que algunos entran por la puerta delantera, otros por una lateral y otros por la puerta trasera, según un informe de la Oficina de Referencia de Población, un grupo privado.

Los que llegan por la puerta delantera: personas patrocinadas legalmente por sus familiares o empleadores, refugiados y solicitantes de asilo, así como inmigrantes que ganan visas en la lotería anual de “diversidad”.

—Por la puerta lateral: los que llegan legalmente para una estancia temporal, como los que tienen visa para visitar, trabajar o estudiar en el país. Hay decenas de tipos de visas de no inmigrante, como por razones de negocios, atletas y artistas. Los visitantes de decenas de países ni siquiera necesitan visa.

—La puerta trasera: un poco más de la mitad han llegado por la puerta trasera, evadiendo los controles fronterizos, calcula el Centro Hispano Pew. El resto llegó legalmente pero no se marchó cuando debía hacerlo.

¿En qué trabajan los inmigrantes no autorizados?

En 2010, aproximadamente 8 millones trabajaban o buscaban trabajo en Estados Unidos. Representaban aproximadamente 5% de la fuerza laboral, según el Centro Hispano Pew. Entre los trabajadores agrícolas, se cree que la mitad vive en el país sin autorización, según la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno.

Los grupos empresariales quieren tener un sistema que les permita traer trabajadores tanto altamente cualificados como de baja cualificación, como los trabajadores agrícolas. La idea es contratar más cuando no haya estadounidenses para llenar esas plazas.

Una gran interrogante en el debate sobre la inmigración se centra en qué grado de prioridad se debe dar a los familiares de los ciudadanos estadounidenses y los residentes permanentes.

La ley en vigor otorga una proporción mucho mayor de tarjetas verdes a familiares que a extranjeros con perspectivas de empleo en el país. Aproximadamente dos terceras partes de la inmigración legal permanente a Estados Unidos es por razones familiares, según el Instituto sobre Políticas de Migración. El resto es en lo fundamental por razones humanitarias.

Algunas autoridades piensan que la inmigración basada en razones de empleo debe impulsarse para ayudar a la economía. Los defensores de la unidad familiar quieren asegurar que tales medidas no sean a costa de personas que tratan de reunirse con familiares en Estados Unidos.

El público está dividido sobre qué debe hacerse para solucionar los problemas de inmigración. En una encuesta reciente del Centro Hispano Pew, 28% dijo que la prioridad debe ser endurecer las restricciones a la inmigración, 27% dijo que la prioridad era crear un camino a la ciudadanía y 42% pensaba que ambos enfoques deben recibir el mismo nivel de prioridad.