Piropo de Obama

Solo en un mundo de locos es inapropiado elogiar a una dama sobre e su capacidad, su profesionalismo y su apariencia, y caer en el escarnio público por ello

Sociedad

Barry, Barry, Barry, estás en problemas mi amigo. Perdóname lo confianzudo señor Presidente pero esta vez si se te pasó la mano. Estoy seguro que Michelle no estará muy contenta con ese comentario acerca de Kamala Harris, la destacada Procuradora de Justicia de California.

¡Cómo se te ocurre, Barry, decirle a la dama en mención que es la mas guapa de las Procuradores de Justicia del país!

No me sorprendería si el jueves que volviste a casa, la primera dama te envió a dormir al cuarto de huéspedes, al sofá, o lo que es peor, con Bo.

Y tus opositores políticos no han perdido tiempo y han expresado a los cuatro vientos que te falta estatura de estadista y que eres un coqueto, ya que no es la primera vez, acuerdate que en el 2008 le dijiste a una reportera “sweetie”; y el año pasado se te vió muy risueño y confianzudo (así como yo) con la Primera Ministra de Tailandia.

Pero si los políticos te han caído encima, las feministas simplemente no se la van a acabar, te han acusado de sexista, retrógada, manganzón, infiel, irrespetuoso, etc. Dicen que gente como tú son los culpables de que la mujer no ocupe el lugar que merece en la escala laboral porque se la juzga por su apariencia. Claro está, que la mente selectiva de las “apóstolas” del feminismo no les permite recordar que primero te referiste a la señorita Harris como brillante, dedicada y fuerte.

Mira mi querido Barry las cosas que se han dicho de tu “desliz”:

“El sexismo benevolente no es necesariamente una experiencia benevolente para quien lo recibe. Por ejemplo, el comentario de un hombre a una colega acerca de cuan bonita luce, a pesar de ser bien intencionado, puede socavar sus sentimientos acerca de la necesidad de ser tomada en serio como profesional”.

Si mi abuelito estuviera vivo y fuera político en este país, ya lo hubieran crucificado las feministas. El hombre era una máquina de piropos para las damas, no importaba si la interfecta era una mezcla entre la Chimoltrufia y la Chupitos, él se las arreglaba para decirle un halago.

Me imagino señor Presidente que los mismos que te acusan ahora por “ser humano”, son los que antes se han referido a ti como a “una máquina” incapaz de mostrar emociones ni de salirse del libreto. Porque admirar la belleza femenina (o la masculina para el caso, para que no me caigan encima las feministas a mi también), es exactamente eso, mostrar una emoción y quizás a la única a la que debería de molestarle el comentario es a Michelle, en el peor de los casos. Aunque dudo de que la primera dama sea una mujer insegura e inmadura a la que le afecte que su esposo muestre admiración por otra dama.

Barry, mi amigo, solo me queda por agregar que vivimos en un mundo de locos, porque solo en un mundo de locos puede ser inapropiado referirse a una dama con adjetivos elogiosos sobre su capacidad, su profesionalismo y su apariencia, y caer en el escarnio público por ello.