El precio de la reforma

Resurge la estrategia de atacar el impacto fiscal del cambio migratorio

La mejor manera de sabotear una medida en el Congreso es asegurar que su aprobación aumentará el déficit del presupuesto. Ya está llegando a ese punto la reforma de inmigración.

El que todavía ni siquiera se haya presentado formalmente un proyecto de ley, parece no importar a los críticos de la reforma, que ya intentan repetir la estrategia utilizada en 2007. En ese año un estudio de la Fundación Heritage estimó que la reforma costaría 2.6 billones de dólares, una cifra que fue desmentida entonces por la Oficina de Presupuesto del Congreso al estimar que el impacto pressupuestario era “relativamente pequeño”. Pero el daño ya se había hecho al manejar una cifra exzageradamente elevada.

Ahora otra vez se intenta asustar con cifras manipuladas, como las que solamente toman en cuenta el costo del inmigrante, ignorando su aporte fiscal.

El Heritage ya repite su cifra del 2007, mientras promete un nuevo reporte; al mismo tiempo el Centro de Estudios de Inmigración presentó un análisis diciendo que la riqueza que surja de la reforma va a ser para el empresariado y los inmigrantes, perjudicando al nativo pobre.

La diferencia entre 2007 y hoy, es que los impulsores de la reforma están mejor preparado que antes para esta guerra de números. Al final del día, cuando se contabilicen aportes y gastos, el balance será positivo para Estados Unidos al legalizar a una joven fuerza laboral que utiliza menos beneficios sociales que el nativo medio. Esperamos que el cálculo de excluir por un tiempo a los futuros beneficiados del Obamacare esté basado en la realidad, en lugar de estimaciones políticas.

Eventualmente, el análisis más importante será el que realice la Oficina de Presupuesto del Congreso del proyecto que todavía no se ha presentado. No c abe duda que la reforma integral de inmigración tendrá costos y beneficios, impulsará el Producto Bruto Interno y expanderá la base impositiva. Este será el resultado de unprecio que valdrá la pena pagar.