Las otras víctimas de las armas están en barrios pobres

En los barrios de minorías ocurren muchos Newtown cada año

Las otras víctimas de las armas están en barrios pobres
Aurelio López, propietario de Western Firearms, considera que el tener un arma conlleva a una responsabilidad.
Foto: La Opinión - Ciro César

En los barrios latinos y afroamericanos de Estados Unidos, la cantidad de muerte inocente –jóvenes y niños- que ocurre cada año es muchas veces mayor que la que ocurrió en la tragedia de la escuela de Newtown, Connectitut en diciembre y, sin embargo, esta última fue la que generó mayor horror y la discusión de nuevas medidas de control de armas.

En Newtown fallecieron 20 niños y seis adultos. Cada año 30,000 personas mueren en Estados Unidos víctimas de armas de fuego. En 2011, sólo en California, murieron 631 jóvenes en actos violentos con armas, 55% de ellos eran latinos.

“Realmente no ha cambiado mucho en 20 años, aunque en California hemos logrado bajar los números con mucho trabajo, sobre todo con inversión en prevención y trabajo en las comunidades”, apuntó Julio Marcial, director de programas del California Wellness Foundation. “Nos enfocamos en algo inusual, que pasó en una escuela, pero el 98% de las muertes de jóvenes por armas de fuego pasa en los barrios“.

Para Marcial, lo de Newtown se sintió en casa, porque su hijo de 8 años es de una edad similar a los que murieron allí.

“No obstante, lo que no puedo entender es que no estemos más horrorizados por la violencia de todos los días. La violencia se ha normalizado de tal manera que, viviendo en el país más rico del mundo, no nos sorprende que haya 30,000 muertos por arma de fuego cada año. En barrios como Santa Ana, Boyle Heights y tantos otros, hay niños de 11 años que van armados. Preguntémonos por qué ocurre eso”, dijo.

La comunidad blanca anglosajona de Estados Unidos es la que más tiene armas de fuego legales en el hogar, pero los que ponen la más alta tasa de víctimas son las minorías afroamericana y latina.

Según cifras de Pew Research Center, 31% de la comunidad blanca tiene armas legales, frente a sólo 15% de los afroamericanos y 11% de los Latinos. 46% de los hogares blancos tienen armas, frente a sólo el 21% de los afroamericanos y 17% de los hogares latinos.

Mientras el debate más candente y las denuncias más vociferantes en torno a las armas y el derecho de portarlas que otorga la Segunda Enmienda de la constitución se dan principalmente en una comunidad, las consecuencias se dan en otras.

Los afroamericanos son el 13% de la población de Estados Unidos, pero en 2010, ellos sufrieron el 56% de todos los homicidios con armas de fuego, 2.4 veces más que los latinos y 15.3% más que los blancos, según cifras un estudio realizado por la Universidad de Princeton y el Instituto Brookins.

Además, según el Centro Nacional de Prevención y Control de Heridas, la mayoría de las muertes por arma de fuego entre latinos y afroamericanos son homicidios, mientras que para los blancos y nativo americanos son suicidios.

Es quizá por eso que líderes afroamericanos han encabezado por décadas la lucha por regular las armas de fuego y las cifras indican que, en el caso de la población latina, el apoyo a una mayor reglamentación es más alto que en el resto de la población.

Una encuesta recientemente de Latino Decisions reveló que hay un sólido apoyo en la comunidad latina a favor de medidas de control como el “background check” universal, la base de datos nacional de armas y otras, con apoyo en el público en general, pero más en la comunidad latina, una actitud consistente entre latinos demócratas y republicanos.

“El apoyo es más alto entre los latinos que en el público en general. Cada encuesta que hemos visto lo ha demostrado. Y hay más apoyo entre latinos republicanos que entre el resto de republicanos”, dijo Matt Barreto, de Latino Decisions.

Acceso a las armas

Curiosamente, las minorías raciales siempre han tenido, históricamente, menos acceso a las armas legales que la mayoría blanca en Estados Unidos, apunta Stephen Nuño, profesor asistente de política y asuntos internacionales en la Universidad del Norte de Arizona.

“Muchas leyes y reglamentos de armas se hicieron especialmente para restringir el acceso de las minorías a las mismas”, dijo Nuño.

“Por ejemplo, en muchos estados del sur, había que entrevistarse con el sheriff o policía local para recibir un permiso de tenencia de armas. La posibilidad de que se lo dieran a afroamericanos era mucho menor que a blancos”.

Para Nuño, esa historia explica el por qué las minorías ven a las armas como “algo que generalmente está en manos de pocas personas, policías y delincuentes, han estado condicionados para creer que la Segunda Enmienda de la constitución no está escrita para ellos”.

Para José Guzmán, fundador del grupo Padre de Hijos y Familiares Asesinados, con sede en Phoenix, Arizona, las restricciones a la compra de arma para disminuir la cantidad de personas con antecedentes o problemas mentales son positivas, pero todo debe comenzar en el hogar

El venir de países con mucha violencia armada, guerras, o donde las armas son ilegales, pueden afectar el comportamiento de los latinos cuando llegan acá.

“Debemos empezar en la propia casa educando a nuestros hijos. Siempre va a haber delincuentes, siempre va a estar la industria de las armas, en todo el país es muy fácil comprarlas…Debemos asumir también nuestra responsabilidad”, dijo Guzmán.