Proteger el Seguro Social

Hay que cambiar la contribución en vez de reducir beneficios

Todos dicen en Washington que quieren salvar el Seguro Social con propuestas que perjudican a los jubilados y a los futuros beneficiarios. Se quiere reducir el alcance del programa ante el aumento en la cantidad de retirados en vez de hacer su financiamiento más parejo.

Este impuesto a la nómina es regresivo, ya que se cobra el mismo porcentaje por dólar a quien limpia oficinas como a quien es profesional. De la misma manera, hoy tiene un tope de 113,700 dólares o sea que un individuo que gane esa cifra y otro de un millón de dólares, ambos abonan la misma cantidad de impuestos, cerca de 14 mil dólares.

Esta inequidad se prolonga con la propuesta del presidente Obama de cambiar el Indice de Precios al Consumidor (CPI) que rige el aumento en el beneficio del Seguro Social. La idea es reemplazarlo por el llamado “chained CPI” que en la práctica reduce la cantidad de dinero que recibe el beneficiario. Según la organización AARP, el cambio significa una reducción de 0.3% anual, lo que lleva a un ahorro de 112 millones de dolares en 10 años. La cantidad del recorte es significativa para los retirados más pobres que yasubsisten con lo justo.

Lo más lógico para reforzar el programa de Seguro Social, sin ser tener un impacto deficitario, es hacer más progresivo su gravamen. En el Senado surgieron un par de propuestas para quitar el tope actual, lo que haría que el 5.2% de los contribuyentes pague más impuestosa o eliminar el tope para los ingresos superiores a 250 mil dólares anuales, que afectaría a 1.3% de los contribuyentes. En el primer escenario se asegura la solvencia sin recorte alguno por 65 años y en el segundo por lo menos 50 años según el Center for Economic and Policy Research.

Estas alternativas presentadas por los senadores Tom Harkin (D-IA), Mark Begich (D-AK) Bernie Sanders (I-VT) no han tenido el respaldo debido de la bancada demócrata temerosa de ser acusada de querer aumentar impuestos o ampliar un beneficio.

La idea de que una persona solo contribuye para su retiro lo que usará en su jubilación es asunto del pasado. El beneficio de los jubilados de hoy se paga con las contribuciones de los trabajadores de hoy, al mismo tiempo los retirados recibirán una cantidad de beneficios mayor que sus aportes. Esta circunstancias son un fuerte argumento para cambiar el debate sobre la protección del Seguro Social. Será cuestión de que hayan las agallas en Washington para hacerlo.