Sheriff bajo evaluación en Compton

Iniciativa electoral pide que solo esa agencia patrulle las calles de Compton

Una iniciativa que pretende echar por tierra los planes para restablecer el departamento de Policía de Compton, desmantelado por problemas fiscales hace 13 años, estará hoy en la boleta electoral.

La Medida I, colocada en la paleta por medio de una orden judicial, pide que solo los agentes del Sheriff del condado de Los Ángeles (LASD), se encarguen de vigilar las 10 millas cuadradas que comprenden dicha ciudad, considerada una de las más violentas del país.

El jefe de esa corporación, Lee Baca, ha luchado desde hace tres años contra la propuesta de algunos gobernantes y residentes de Compton de volver a crear una agencia del orden independiente.

Baca argumenta que el municipio no cuenta con los recursos suficientes para tener su propia policía.

“Cuando teníamos nuestro propio departamento de policía, había noches en que solo cuatro agentes patrullaban las calles, más dos supervisores, y la estación cerraba sus puertas a las 9 p.m.”, señala Charles Davis, impulsor de la medida.

Solo la contratación de uniformados sugiere un gasto de 30 millones de dólares, calcula Davis.

“No podemos darnos el lujo de pagar nuestra propia policía por razones financieras y de seguridad pública”, comenta el exsecretario municipal.

El Sheriff le cobra alrededor de 18 millones de dólares al año a Compton por sus servicios. Baca afirma que ello no incluye los 20 millones de dólares que el condado inyecta a la ciudad a través de su agencia. Lo cierto es que el ayuntamiento se ha quedado corto de pagar el costo total de la vigilancia de los alguaciles. Precisamente por razones fiscales se desmanteló la Policía en el año 2000. Entonces, la Ciudad contrató al sheriff por una cuota anual de 12.3 millones de dólares, la más cara entre las 41 ciudades que patrullaba la corporación.

A Craig Cornwell, procurador local, no le parece apropiado que el ayuntamiento sea forzado a no poder escoger otras agencias del orden. “Si se aprueba la medida, la ciudad no podría elegir otro organismo que proporcione seguridad, aún si el Sheriff se rehusara a hacerlo o si proporcionara servicios que no fuesen satisfactorios o demasiado caros”, explica el funcionario.

Además la fiscalía ha identificado “varios puntos” que ponen en duda la legalidad de la medida.

De 2007 a 2012 la Estación del Sheriff de Compton reporta una baja de 15% en la tasa de crímenes.

En 1999, antes que la agencia patrullara la ciudad, se registraron 54 homicidios. El año pasado se reportaron 21 —la segunda cifra más baja desde 1990—, según estadísticas oficiales.

Pero algunos residentes se quejan del trato de la corporación. “Cuando vamos a la estación sentimos que la relación no es directa, que no es cortés, que es fría, que no hablamos con policías que son parte de la comunidad”, dice Amalia Herrera, quien ha vivido ahí por más de 15 años.