Terrorismo ataca maratón de Boston

Acto terrorista se ensaña con la carrera atlética más antigua del mundo
Terrorismo ataca maratón de Boston
El miedo se apoderó de la gente y de los atletas que aún no terminaban el famoso Maratón de Boston.
Foto: ap

BOSTON, Massachusetts — El espectro del terror se cernió hoy de nuevo sobre Estados Unidos tras la explosión de dos bombas durante la maratón en Boston, que han causado al menos dos muertos y un centenar de heridos.

Uno de los muertos es un niño de ocho años, según informó la cadena de televisión CNN.

En un breve mensaje a los estadounidenses, el presidente, Barack Obama, indicó que las autoridades desconocen todavía quién o quiénes están detrás de las explosiones que han conmocionado al país.

Las imágenes ofrecidas por las cadenas de televisión trajeron a la memoria de los estadounidenses los atentados terroristas de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono de Washington.

Cuerpos ensangrentados, pánico en la expresión de ciudadanos corrientes, caos en las calles y el sonido de las ambulancias.

Tras las explosiones, el espacio aéreo sobre Boston fue restringido, el sistema de telefonía móvil suspendido durante un tiempo -para evitar la eventual activación a distancia de paquetes explosivos- y los niveles de alerta en Nueva York y Washington DC elevados.

Las autoridades investigan el origen de las explosiones, que tuvieron lugar en torno a las 3 p.m., cuando había corredores cruzando la línea de meta y decenas de espectadores todavía en las calles.

El maratón de Boston, donde ayer era día festivo, es “el más prestigioso del mundo”, según los organizadores. La de este año era su 117ª edición.

Es una de las cinco pruebas que configuran el World Marathon Majors, competición internacional que agrupa, desde 2006, a los cinco más grandes maratones del mundo (Nueva York, Chicago, Berlín y Londres, además del de Boston).

Las autoridades han informado de que un tercer “incidente con fuego”, todavía no aclarado, tuvo lugar poco después en la biblioteca presidencial John Fitzgerald Kennedy de la ciudad.

“No estamos seguros de que estos incidentes estén relacionados, pero estamos trabajando sobre la hipótesis de que lo estén”, dijo un portavoz policial.

El comisario de la policía de Boston, Ed Davis, indicó que todavía no hay detenidos, mientras el FBI ha iniciado una investigación.

La biblioteca presidencial JFK, dedicada al expresidente de EE.UU. y exsenador por Massachusetts, alberga documentos originales de la administración de Kennedy, así como correspondencia, y material inédito de varios autores, entre ellos de Ernest Hemingway.

Al parecer no hubo heridos en la biblioteca, ni han resultado dañados los archivos.

La policía de Boston también indicó que por el momento todas las investigaciones siguen abiertas y que no se dispone de conocimiento suficiente como para poder valorar las causas.

El Centro Médico de Boston aseguró estar tratando a decenas pacientes, entre ellos ocho niños, quienes se encontraban en el área cercana a la línea de meta de la maratón.

Uno de los corredores, un policía estatal de Rhode Island, dijo que las explosiones causaron que decenas de personas perdieran extremidades.

Tras los estallidos, las autoridades entraron en la ruta para sacar a los heridos, mientras que los rezagados en la carrera de 26 millas fueron redirigidos lejos de la zona.

Competidores y voluntarios gritaban al alejarse del caos. Espectadores ensangrentados eran llevados a una tienda médica que había sido establecida para lidiar con corredores agotados.

El gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, quien también compareció ante los medios, confirmó que Obama se puso en contacto con él nada más conocer la situación y pidió a los ciudadanos que se alejasen de las multitudes y regresasen “de forma calmada” a sus casas y hoteles.

“Hay personas muy ensangrentadas”, dijo Laura McLean, una corredora de Toronto que estaba en la tienda médica recibiendo atención por deshidratación cuando fue desalojada para dar cabida a las víctimas de las explosiones. “Los estaban llevando a la tienda médica”.

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