Terrorismo en Boston

Es importante no caer en especulaciones basadas en estereotipos
Terrorismo en Boston

El mortal atentado explosivo en la Maratón de Boston es un recuerdo de las vulnerabilidades de una sociedad abierta. De cómo un individuo, o varios, pueden transformar una fiesta deportiva en una tragedia.

Los ataques terroristas del 9/11 cambiaron la vida de los estadounidenses ya sea con el incremento de seguridad en la vida diaria como con legislación como la Ley Patriota. La sociedad se ha vuelto más consciente de peligros que antes eran ignorados y acepta las incomodidades —como en los aeropuertos— a cambio de sentirse más segura.

Sin embargo, la seguridad absoluta no existe. Es imposible y muy poco deseable vivir en una caparazón de seguridad. Mucho menos todavía en una nación como la nuestra en donde la libertad del individuo es un valor primordial.

La experiencia recomienda en estos casos cautela por parte de las autoridades. Es una buena señal el hecho de que la Casa Blanca haya sido cuidadosa en el uso de la palabra terrorismo hasta que fue confirmado el origen de la explosión .

Es importante para el público no caer en especulaciones ni apurar juicios que puedan conducir a los estereotipo y chivos expiatorias.

Esperamos que las autoridades capturen al o los responsables de las explosiones que causaron la muerte de tres personas e hirieron a más de 170. El peso de la ley debe caer sobre ellos de manera ejemplar.

Mientras tanto, la vida continúa de manera normal. La intención de un terrorista, cualquiera sea su motivación, es crear un ambiente de intimidación mediante un ataque a inocentes; es alterar la tranquilidad cuando menos se espera. Los estadounidenses conocen ese rostro del terror, y ya saben cómo hacerle frente en el día a día.