Un niño de 8 años entre las victimas

Un niño de 8 años entre las victimas
Martin Richard, un niño de 8 años, la víctima menor.
Foto: AP

BOSTON, Massachussets (AP).— Martin Richard, estudiante del tercer grado, acababa de comprar un helado y se encontraba cerca de la línea de llegada del Maratón de Boston, esperando con gran expectativa ver pasar a algunos de sus amigos. Krystle Campbell estaba disfrutando de la carrera junto a su mejor amiga, esperando lograr una foto del novio de ésta después de que hubiese terminado con la última milla.

Pero ocurrió algo impensable. El niño de 8 años, que en Facebook aparece en una foto en su salón de clases con un cartel que dice “No lastimemos más a las personas”, estaba muerto, junto con la mujer de 29 años y una estudiante china de posgrado, todas ellas víctimas de dos bombas que detonaron y convirtieron este lugar de celebración en un caos.

Más de 170 personas sufrieron lesiones como amputación de las extremidades, heridas por fragmentos bala y laceraciones abdominales.

Jeff Bauman Jr., un hombre que aparece en una foto de Associated Press mientras lo retiraban el lunes del lugar de urgencia en un silla de ruedas, perdió ambas piernas. Los miembros del equipo de rescate trasladaron al hombre de 27 años al Centro Médico de Boston, donde los médico detectaron importantes daños vasculares y óseos.

“Desafortunadamente, mi hijo se encontraba en el lugar incorrecto, en el momento incorrecto”, publicó en Facebook su padre, Jeff Bauman.

El joven Bauman, que había ido a la carrera para alentar a su novia, debió ser sometido a más cirugías ya que tenía fluidos en el abdomen.

“Realmente no me puedo explicar qué es lo que le está pasando a la gente para hacer algo así a los demás”, dijo el padre. “Estoy empezando a perder la confianza en nuestro país.”

Mientras permanecían de luto el martes por los muertos, los amigos y vecinos intentaban centrarse en los recuerdos positivos de los seres queridos, a quienes todavía no pueden concebir como muertos.

“Realmente no logro entenderlo”, dijo Jack Cunningham, amigo de mucho tiempo del pequeño Martin y su familia. “La vida cambia en un instante.”

El padre del niño, Bill Richard, divulgó un comunicado agradeciendo a los amigos, a la familia y a las personas desconocidas por todo el apoyo brindado luego de la muerte de su hijo.

La esposa de Richard, Denise, y la hija de la pareja de 6 años, sufrieron lesiones graves durante las explosiones. Su hijo mayor, Henry, no resultó herido. Dos vecinos afirman que Jane perdió una de las piernas en el ataque.

“Mi querido hijo Martin murió por las lesiones provocadas en el ataque a Boston”, afirmó Richard.

“Mi esposa y mi hija se están recuperando de lesiones graves. Agradecemos a nuestra familia y amigos, así como a las personas que conocemos y a aquellos que nunca conocimos, por mantenernos presentes en sus oraciones. Les pido que continúen rezando por mi familia mientras recordamos a Martin.”

El congresista Stephen Lynch, amigo de la familia, dijo que después de la primera explosión, Martin y su familia intentaron traspasar las barreras de la carrera para tener acceso a la calle, pero se detonó la segunda bomba.

“Cuando explotó la bomba, ellos se encontraban entre la multitud intentando identificar a algunos de sus amigos, mientras iban llegando los corredores”, dijo Lynch, que hace 25 años que conoce a la familia Richard.

Bill Richard, aficionado a las carreras y al ciclismo, no corrió en la carrera, pero se le debieron extraer varios fragmentos de bala de la pierna, dijo Lynch.

El martes se mantenía una vela encendida en el dintel de la puerta de la familia en la sección Dorchester de la ciudad, y se había escrito la palabra “Paz” con tiza en el sendero que conduce al frente de la casa. El casco para andar en bicicleta de un niño se encontraba tirado y dado vuelta sobre el césped.

En un parque cercano, se había escrito “Recemos por Martin” en grandes letras de molde sobre el pavimento.

Betty Delorey, vecina de la familia, dijo que a Martin le encantaba trepar a los árboles y jugar a deportes con su hermano, su hermana y otros niños en el vecindario.

“Me acuerdo cómo su madre lo llamaba, ‘¡Martin!’” si estaba haciendo algo malo”, dijo la vecina de 80 años. “Un niño muy vivaz.”

Una foto de los tres hijos de la familia Richard tomada en Halloween de 2009 muestra a un Martin sonriente vestido como el personaje Woody de la película “Toy Story”, cuyo atuendo incluía el sombrero y la placa del sheriff. Junto a él estaba Jane, vestida como el personaje Jesse de la película, y Henry iba disfrazado de Harry Potter.

“Tenía una sonrisa maravillosa y uno nunca sabía qué esperar de él”, dijo Judy Tuttle, amiga de la familia. “Denise es la madre más espectacular que se puede tener y Bill es un pilar para la comunidad. No hay personas mejores que éstas.”

La universidad de Boston afirmó que una de las víctimas era una estudiante de posgrado que se encontraba mirando la carrera con amigos en la línea de llegada, ubicada a poca distancia de la universidad.

El Consulado de China en Nueva York afirmó que la estudiante era ciudadana china, aunque no divulgó su identidad.

En la comunidad cercana de Medford, William Campbell describió a su hija, Krystle, como la luz de su vida, “una persona muy bondadosa y cariñosa.””Mi hija querida”, dijo el padre de 56 años.

Su madre, Patty Campbell, con la voz quebrada por el llanto, que la pareja se sentía “devastada con la muerte de su hija.””Era una persona maravillosa. Todo el mundo que la conocía, la quería. … Tenía un corazón de oro. Siempre estaba sonriendo. No pudimos haber tenido una hija mejor”, dijo la madre. “Esto no tiene lógica alguna.”La mejor amiga de su hija, Karen Rand, sufrió lesiones graves en las piernas a causa de las explosiones. “Sufrió graves heridas. Está muy mal”, dijo Campbell. “Una de las piernas quedó totalmente destruida.”Una amiga y compañera de trabajo en el restaurante donde Krystle Campbell era la encargada la describió como una persona muy trabajadora aunque bondadosa, alguien que sabía cómo vivir plenamente la vida. “Salíamos a divertirnos y al otro día ella hacía doble horario”, dice Sheba Parent. “Pero estaba muy centrada en su carrera y en alcanzar sus objetivos.”