Chamba México, un fraude anunciado

El fraude a alrededor de 3,000 trabajadores que buscaban ser jornaleros y obreros en EEUU y Canadá pudo evitarse

MÉXICO, D.F.— En cuanto Candelario Rodríguez, un peluquero de 23 años, cerró el periódico, soñó que su vida daba un giro de 180 grados. Dejaría Saltillo, Coahuila, para ser trabajador temporal en Canadá o Estados Unidos y regresaría a montar un negocio propio… si “Chamba México” no mentía en la publicidad.

A 75 kilómetros de distancia, en la capital del estado de Nuevo León, Diego López, otro muchacho con las mismas pretensiones, dejó a principios de marzo su empleo como supervisor de calidad en la empresa Dupont y comenzó a buscar los documentos que solicitaba el anuncio del matutino local que ofertaba visas H2A Y H2B para campesinos y obreros a través de la intermediaria Chamba México.

Cada uno por su cuenta y sin conocerse buscó información sobre la compañía que prometía pagos de entre 18 y 24 dólares la hora como jardineros, lavaplatos y camareros, pero se topó con una verdad innegable: buscar emigrar de manera legal a Norteamérica es como lanzarse al vacío.

El bilateral Centro de Derechos del Migrante (CDM) describe que es “prácticamente imposible” para un interesado en visas de trabajo temporal saber si la oferta que le hacen es auténtica o un fraude, si son trabajos auténticos o si existe realmente un patrón.

López llamó a Hacienda; Rodríguez, al municipio —que está obligado por la Constitución a tener un registro de las compañías— pero no había tal, o al menos fue negado. En la Secretaría del Trabajo tenían una vieja base de datos que no distingue a los outsoursing nacionales de los foráneos.

Existe tal desinformación sobre el trabajo temporal en México que cada año son defraudadas alrededor de 40,000 personas por supuestos intermediarios que reclutan gente como intermediarios de empresas de EEUU y Canadá que cobran hasta 3,000 dólares cuando es la compañía la que debe cubrir el 100% de los gastos.

Otras veces ni siquiera existe.

Nada de esto sabían los casi 3,000 hombres y mujeres engañados en 10 estados donde Chamba México se movió a sus anchas desde principios del 2013, de Coahuila a Oaxaca, por Nuevo León, Michoacán, San Luis Potosí, Querétaro, Veracruz, Guanajuato, Hidalgo y Guerrero.

“No sabía si me robarían o no y al final dije, bueno, el que no arriesga no gana y solté todo el dinero”, resume Rodríguez .

Entregó 850 dólares (por los que debe pagar el 15% de intereses a una usurera) además de su pasaporte, un comprobante de domicilio y la credencial para votar con fotografía a uno de los reclutadores que lo citó en Monterrey para llevarlo al viaje de trabajo —primero al DF, de ahí volamos a Nueva York, dijo—. Nunca llegó.

Al día siguiente Candelario se unió a las primeras protestas del 2 de abril pasado para exigir al gobierno justicia junto con 187 defraudados.

La Procuraduría General de la República y la fiscalía local prometieron buscar a los culpables y agarraron a un par de sospechosos como ha ocurrido en los múltiples timos que cada año generan millonarios ingresos a costa de las visas H2A y H2B.

En la última persecución exitosa, la justicia del Distrito Federal sentenció en 2010 a siete años de cárcel a Esperanza Rosales, una de las más grandes defraudadoras de paisanos que anunciaba sus gestorías por radio. Los ministerios públicos acreditaron 65 casos, pero las denuncias fueron 300 y otras miles que no presentaron cargos.

“El gobierno mexicano está persiguiendo estos delitos, no los está previniendo”, observa Humberto Salinas, activista de la organización Desarrollo Social Sin Fronteras, con sede en Monterrey, que denuncia este tipo de abusos desde el año 2000.

Jessica Stender, abogada del CDM también apunta contra uno de los gobiernos receptores. “El gobierno de Estados Unidos debe obligar a los patrones allá a tener un registro público, abierto y transparente de los contratistas que van a utilizar en otros países: es una tarea de la reforma migratoria”, observó. “Lo mismo debe hacer el gobierno mexicano”.

Este último, observó, tiene además una tarea titánica: una campaña efectiva que informe sobre lo que ocurre a un trabajador que quiere ser emigrante legal.

Activistas alertan: no se debe pagar ni un solo dólar a los contratistas para ser reclutado con visa H2A y H2B, los gastos deben correr por la compañía interesada.

*Para ver el mapa extraoficial sobre buenas y malas prácticas de reclutamiento temporal en México: reclutamientotransparente.org