San Francisco en búsqueda de la ciudad inteligente

Este 22 de abril es el Día de la Tierra, y para celebrarlo recordamos la normativa que impulsó San Francisco para evitar el excesivo consumo de bolsas de plástico; pero no sólo eso

Aficionado a la selección mexicana de compras en barrio de la Misión; la ciudad de San Francisco obliga  a consumidores pagar extra por bolsas de plástico.
Aficionado a la selección mexicana de compras en barrio de la Misión; la ciudad de San Francisco obliga a consumidores pagar extra por bolsas de plástico.
Foto: Ricardo Ibarra / El Mensajero

SAN FRANCISCO.— Una metrópoli que como los circuitos de un teléfono móvil funcione con eficiencia y limpieza, así esta urbe del norte de California enfoca su futuro en la economía digital y en la construcción de lo que llaman las ciudades inteligentes.

Desde octubre de 2012, los consumidores en San Francisco pagan 10 centavos extra por cada bolsa que reciben en locales comerciales, quizá no mucho, pero obliga a cambiar el “chip” al momento de salir de compras, pues ahora la visita a la tiendita incluye la bolsa del mandado o una mochila o cualquier otro recipiente útil para lo que se vaya a adquirir.

Álvaro, un tendero en La Loma Produce —negocio de frutos y abarrotes casi en la estridente esquina de las calles Mission y 16—, apuntó un cambio de humor entre sus clientes: “La gente a veces como que se molesta, pero la mayoría ya está trayendo su bolsa para sus verduras, sus frutas. Otras que no traen bolsa porque no saben o se les olvida, dicen: ‘no, sabes qué, prefiero llevármelas así en la mano’”.

Reconoció este hombre oriundo de Morelia, Michoacán, y con el changarro abierto desde hace cinco años, que su clientela ha asumido un cambio positivo de actitud, como la señora María Murillo, de 79 años: “Yo siempre cargo con mi bolsita, por más higiene y así evitamos la contaminación porque muchas veces la gente las tira. Para mí, esta bolsita me cuesta 99 centavos y ahí me anda, la puedo cargar bien enrolladita en mi otro bolso”.

La competencia en esta zona es dinámica para los al menos cuatro negocios de abarrotes, frutas y verduras instalados en esa esquina donde la estación del BART moviliza a miles durante el transcurso del día. Por ahí en la calle Mission circula Isaías, con playera “verde” puesta —ese día jugaba la selección mexicana contra su similar de Perú. Llevaba dos bolsas de plástico llenas con la botana de aquella noche. “Regularmente no compro las bolsas, pero como ahora llevo varias cositas, pues… Ahora no ando con la troca, pero casi siempre hago el mandado con mi esposa y andamos con un carrito y de ahí subimos todo a la troca, casi no compramos bolsas. Son un chingo de años para que se descomponga el plástico, imagínate. Pero éstas después las volvemos a usar para algo, y si no pues van al reciclaje”.

Josefa Acosta le da una elegancia chiapaneca al mostrador de Mi Tierra Market, en la misma zona. Para ella, “la gente siempre se está quejando, más nosotros los latinos. Nunca quieren pagar los 10 centavos, piensan que es negocio de la tienda”.

Más que simples bolsas

La propuesta de la ciudad de San Francisco para evitar mayor consumo de bolsas de plástico durante las compras —activa desde el 2 de octubre de 2012—, incluye otros proyectos, como la separación de la basura.

Tan sólo unos días después de lanzar el proyecto del consumo de bolsas, el 5 de octubre, el alcalde de San Francisco, Ed Lee, anunció que la ciudad había alcanzado 80 por ciento las tasas de desviación de vertederos, el establecimiento de registros nacionales de reciclado y tipo de abono como el más alto de cualquier ciudad en América del Norte.

“Reciclaje y compostaje no sólo son buenos para el medio ambiente, sino que también es bueno para nuestra economía”, dijo el alcalde Lee. “El reciclaje crea 10 veces más empleo que el simple envío de basura al vertedero”, con lo cual aplaudió las labores de Recology, responsable de recolectar la basura en la metrópoli.

Pero no sólo eso, el 20 de marzo pasado los alcaldes de París y San Francisco, Bertrand Delanoe y Ed Lee, respectivamente, firmaron un memorando de entendimiento donde comparten la voluntad de convertirse en líderes mundiales en la creación de ciudades inteligentes y sostenibles.

Redactó The Wall Street Journal que los equipos de investigación franceses y de la Universidad de Berkeley “se centrarán en temas tan diversos como la calidad del aire, los costos de energía, gestión del agua, la seguridad, los flujos de personas y el transporte”.

Evitar el alto consumo de bolsas de plástico es tan sólo un paso para el proyecto a largo plazo.

SB405 en California

En la semana, el Comité de la Calidad del Medio Ambiente del Senado de California aprobó la medida SB405, del senador demócrata de Pacoima, Alex Padilla, para eliminar el uso de bolsas plásticas gradualmente en California.

Escribió Araceli Martínez Ortega para La Opinión: “Es tiempo de una solución a nivel de todo California para proteger el medio ambiente y ahorrar millones de dólares en costos de limpieza a los gobiernos locales “, dijo el senador demócrata de Pacoima, Alex Padilla rodeado de un grupo de defensores del medio ambiente que llegaron al Capitolio Estatal para apoyar la medida SB405 que prohibiría las bolsas de plástico en tiendas de víveres, supermercados, licorerías y farmacias.