Sigue UNAM tomada

Estudiantes exigen que universidad reintegre a cinco alumnos botados

Sigue UNAM tomada
Jóvenes con el rostro cubierto leían un comunicado, ayer, dentro de las instalaciones de la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) la cual mantienen tomada desde el viernes.
Foto: EFE

MÉXICO, D. F. (EFE).— La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la mayor institución pública de educación superior del país, denunció ayer una “nueva agresión” por parte de “personas con el rostro encubierto”, que mantienen ocupada la rectoría para exigir el reintegro de cinco alumnos expulsados, entre otras demandas.

“Personas con el rostro encubierto han vuelto a agredir a la UNAM”, informó ayer el Colegio de Directores de Facultades, Institutos y Centros de la casa de estudios en un comunicado, en el que también condenó los actos “de violencia inadmisible de quienes irrumpieron y dañaron las instalaciones” del edificio de la rectoría tras una marcha estudiantil el pasado viernes.

En ese sentido, la institución exigió ayer domingo el desalojo inmediato de la rectoría y aseguró que la universidad cuenta con las vías adecuadas para expresar cualquier demanda o inconformidad.

El viernes pasado, unos 200 alumnos del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), parte del sistema de educación preuniversitaria de la UNAM, marcharon por una de las mayores avenidas de la capital hacia la Ciudad Universitaria, campus principal de la institución, una de las universidades más importantes de Latinoamérica.

A su llegada, unos 15 de ellos irrumpieron encapuchados en el edificio de la rectoría y se instalaron en el interior para exigir que se reintegre inmediatamente a cinco alumnos del plantel del CCH en el municipio de Naucalpan, colindante con Ciudad de México, expulsados por realizar actos vandálicos el pasado 5 de febrero.

Otra de sus demandas es que no se realicen reformas al plan de estudios vigente en el CCH que, alegan, ponen en riesgo el sentido humanista de la institución.

“Esta acción no es una toma, ni siquiera violenta; es un plantón al interior de las instalaciones, es indefinido. La duración del plantón no se reevaluará hasta ver la voluntad política por parte de la rectoría”, dijo antes de ayer uno de los encapuchados, citado ayer por medios locales.

También aseguraron que el mural “El pueblo a la Universidad, la Universidad al pueblo”, de David Alfaro Siqueriros, que forma parte de la fachada del inmueble y que constituye el elemento central de un área catalogada como Patrimonio Cultural de la Humanidad, no fue dañado durante la irrupción.

“Nosotros en ningún momento dañamos el mural de Siqueiros. Simplemente rompimos un vidrio para entrar y hacer el plantón en el interior de la Rectoría. Ese es el único daño al patrimonio de la Nación que tanto defienden”, afirmó un joven con el rostro tapado.

Sin embargo, el abogado general de la UNAM, Luis Raúl González Pérez, entregó el sábado al grupo que mantiene tomadas las instalaciones un documento en que les señala que sus acciones del 19 de abril “dañaron los bienes de la institución, algo condenable y contrario a los principios universitarios”.

“Esos actos son constitutivos de delito y, por ello, la oficina del abogado general interpuso la denuncia penal con la descripción de los hechos violentos y toma de instalaciones”, dice el texto.

Les advierte que la Universidad “no entablará diálogo en tanto prevalezca la violencia y la ocupación, contrarias a la legalidad”.

Finalmente, les exhorta “a que depongan su actitud y desalojen las instalaciones de la Rectoría, y a que cualquier planteamiento de su parte se conduzca a través de lo que establece el marco jurídico universitario”.

Hasta ayer domingo, los encapuchados no han dado respuesta a los exhortos de las autoridades universitarias.