Exploratorium presume su nueva casa

Galerías temáticas distribuidas hacia los puntos cardinales invitan a interactuar con la ciencia en el 'Pier 15' de San Francisco

Exploratorium presume su nueva casa
La galería observatorio Fisher Bay con vista al mar y al Bay Bridge en el nuevo Exploratorium.
Foto: Katia Fuentes / El Mensajero

SAN FRANCISCO.— Cambiar la perspectiva de lo que vemos y pensamos a través de ingeniosas piezas interactivas es una de las metas del Exploratorium, que después de permanecer por cuatro décadas en el Palacio de Bellas Artes, abre las puertas de un lugar tres veces más grande, manteniendo su visión de educar y estimular la curiosidad en forma experimental y fuera del salón de clases.

El nuevo inmueble es una bodega renovada sobre la costera del centro de la ciudad, justo en el muelle 15, —o Pier 15 como mejor se le conoce—, que añade una atracción mas a la zona turística de Embarcadero. Ubicado entre las fabulosas vistas a la ciudad y al mar, el nuevo Exploratorium ofrece exhibiciones en el exterior donde el público descubre ante una bella vista. Desde el interior a través de los grandes ventanales y terrazas, los visitantes también pueden admirar el paisaje al puente Bay Bridge, a Treasure Island y a la ciudad misma.

El tema de cada una de las seis galerías de este museo-laboratorio depende de su ubicación geográfica. La galería al Oeste, que tiene enfrente el centro de la ciudad, está dedicada al arte y ciencia del comportamiento humano e invita al público a experimentar con juegos que estimulan la percepción, memoria y emoción. El escusado-bebedero crea el conflicto de atreverse a beber de tal objeto. Una interesante instalación de casos reales dedicada a la salud mental explora cómo la sociedad ha respondido ante personas con condiciones psicológicas anormales en el pasado y hoy en día.

La galería central dedicada a la investigación física y perceptiva de los sentidos de la vista y el oído presenta divertidas ilusiones ópticas y auditivas. Al Este de la plataforma se encuentra un laboratorio que investiga y explica el poder de organismos vivientes, como el plancton microscópico que produce la mitad del oxígeno que respiramos. Al Sur, el estudio Tinkering es un taller donde los visitantes pueden construir y experimentar con herramientas y electricidad. Y al Norte, el observatorio y terraza invita a descubrir la ciencia de la bahía y el impacto humano a través de mapas históricos y en 3-D. En esta misma galería el techo tiene un domo con una ventana en forma de círculo para que la luz del sol marque sobre el piso las estaciones del año y su posición en el cielo, sirviendo de calendario solar.

A la colección original del Exploratorium se le suman 150 nuevas piezas que integran un total de 600 exhibiciones diseñadas por reconocidos artistas y científicos. En su próxima visita no hay que perderse el Espejo Gigante, que su forma curva hace que uno vea su reflejo al derecho y al revés, ¡alucinante! El reloj mecánico Tinker que cada hora abre los números también de forma espectacular; una maqueta de San Francisco hecha con palillos que al artista le tomó 37 años construir; Memoria de la Marea es una instalación de cilindros transparentes que visualiza los cambios de marea en la bahía; un árbol enorme de 300 años, y una cámara oscura móvil, entre muchas otras atracciones.

Las nuevas instalaciones del Exploratorium abrieron sus puertas al público el 17 de abril. Visita en internet: Exploratorium.edu.