Una trampa financiera

Otra vez gana la industria del préstamo de día de pago en contra del consumidor

El préstamo del día de pago, conocidos como payday, es una trampa que comienza como una ayuda de emergencia para luego convertirse en una deuda que se arrastra con un interés real de 460 % al año.

Por eso está estrictamente regulado en 17 estados e incluso está prohibido para los integrantes de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, en California es una industria floreciente gracias a la poderosa influencia que sus cabilderos —y sus contribuciones— tienen sobre el Comité de Banca del Senado presidido por Lou Correa (D-Santa Ana).

Un ejemplo de esta influencia es la derrota de hace unos días frente al panel legislativo de una medida que hubiera reducido el nefasto impacto de estos préstamos entre la población de recursos más bajos. El proyecto de ley principalmente estipulaba no más de seis préstamos por año por individuo.

Una cantidad inaceptable para la industria que hace su dinero renovando cada dos semanas con un cobro fijo de 45 dólares por cada 300 de préstamo. El negocio es precisamente la mayor cantidad de préstamos nuevos que asume una persona para ir pagando la deuda que se va sumando.

Esta es una industria que mueve más de 3,000 millones de dólares anuales y en 2011 atendió a 1.6 millones de californianos que tomaron 12 millones de préstamos. Es un gran negocio con intereses bien protegidos en Sacramento en perjuicio de los mas pobres.

Hay muchas maneras de poner control al abuso en este tipo de préstamos como limitar la cantidad de préstamos, poner un tope al interés que puede cobrar, dar más tiempo para pagar y exigir que el prestamista se asegure que las deudas del prestatario no superen la mitad de su ingreso bruto mensual.

Esto ayuda, pero la solución es que haya alternativas de préstamos para que puedan recurrir las personas de bajos recursos sin ser devorados por la usura. Para que esto ocurra en California habrá que esperar que la legislatura estatal dé prioridad al interés del consumidor en vez de ayudar a que se le perjudique.