El precio de producir

La aprobación de la medida AB31 perjudicará los productores estatales de queso

California

Excepto para un productor de queso, ¿por qué les debería importar a los californianos el precio del suero de leche, que es un componente de la leche y un derivado de la producción de queso?

Porque si una ley actual logra aumentar el precio de la leche que se usa para producir queso en California, le sacará otra gran tajada a nuestra economía, sacudiendo a una de las pocas historias exitosas de fabricación y manufactura —una industria que produce suficiente queso cada año para alrededor de 35 mil millones de sándwiches de queso a laplancha.

Según el periódico Wisconsin State Journal, los productores de queso en ese estado ya se están preparando con gran entusiasmo ante la posibilidad de la aprobación del poryecto de ley AB 31. Ellos estiman que la nueva medida aumentará su participación en el mercado en alrededor de $200 millones al añ, todo o a costa de California. En un momento en el que tendríamos que alentar nuevas inversiones para que la industria crezca, la AB 31 la reducirá aumentando los costos de producción a los niveles que en California harán imposible obtener ganancias o ser competitivos.

Cuando el precio de la leche aumentó para los productores de queso de California en 2007, tres productoras de queso cerraron sus puertas, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo. La AB 31 hará que el alto precio de la leche sea permanente, obligando a que más productoras de queso cierren sus puertas o deban trasladarse a otros estados.

La producción de queso se ha convertido en una parte cada vez más importante en la economía del sector agrícola de nuestro estado. Sólo detrás de Wisconsin, los productores de queso de California están produciendo en la actualidad cerca de 2,200 millones de libras de queso anualmente. Esto aporta cerca 27 mil millones de dólares a la economía del estado cada año, ofreciendo más de 190,700 empleos y pagando millones de dólares en impuestos locales y estatales. En este momento frágil de la recuperación de la economía de California, todos sentiríamos la pérdida si esta industria se debilitara.

Quienes apoyan la AB 31 dicen que el precio de la leche debe aumentar para reflejar el valor que los productores de leche derivan del procesamiento del suero de leche para productos comercializables como aditivos de comidas y suplementos dietéticos. La realidad es que procesar el suero de leche es excesivamente costoso y el equipamiento necesario cuesta millones.

Además del daño inmediato que les causa a los productores de queso y a nuestra economía, la AB 31 puede causar perjuicios aún más profundos. Refuerza los esfuerzos de Texas, Nevada y otros lugares que están tratando de llevarse nuestras empresas diciendo que California es un mal lugar para hacer negocios, donde los cambios regulatorios arbitrarios e impredecibles hacen difícil el crecimiento de una empresa o competir con otros estados. La medida AB 31 simplemente reafirma esta mala imagen.