Joven fue muerto por presuntos pandilleros

El crimen ocurrió en la escuela secundaria Grover Cleveland
Joven fue muerto por presuntos pandilleros
Estudiantes de la escuela secundaria Grover Cleveland, observan a la policía que investiga el crimen de otro estudiante.
Foto: La Opinion. Ciro Cesar

Vehículos y motocicletas del LAPD y una alta presencia policial se vieron ayer en los alrededores de la escuela secundaria Grover Cleveland de Reseda, como resultado del homicidio de Kevin Orellano, de 18 años, ocurrido dentro del centro de estudios.

“Fue bastante molesto”, comentó Gabriel, de 10mo. grado, refiriéndose a la presencia policial. Las autoridades escolares ofrecieron consejeros para los estudiantes que necesitaran hablar de lo sucedido.

A la salida de clases ayer, todos los alumnos que hablaron con La Opinión que conocían a Orellano, coincidieron en que se trataba de una persona tranquila y sin lazos con pandillas.

“Era muy buena persona”, dijo William Minero. “Todos los días, a la salida de la escuela, nos reuníamos a jugar handball“, agregó Shaheer Ghaznavi. Ambos estudiantes de 12 grado dijeron que Orellano había sido alumno de Cleveland y que, si bien tenía tatuajes, no era miembro de ninguna pandilla. “Es muy triste lo que pasó, justo la semana próxima es nuestra graduación”, comentó Ghaznavi.

Todos los jóvenes entrevistados coincidieron en que en la escuela no había problemas de pandillas ni de violencia y que el incidente los había tomado por sorpresa.

“Su padre era de una pandilla; Kevin nació en ella, sin elegirlo”, explicó Gabriel. Según el estudiante, el padre de la víctima había tratado de salirse de la pandilla y al no poder, había viajado a El Salvador.

En uno de los comentarios que hizo Orellano en un medio social de la internet, publicado ayer por KTLA, la víctima mencionaba los problemas que existían en su familia y también decía que al cumplir 18 años, había decidido cambiar su vida y dejar las drogas.

En parte, fue por los mensajes publicados en internet que la policía pudo capturar a los tres presuntos culpables del homicidio, ocho horas después del incidente.

El miércoles, alrededor de las 4:00 p.m., Orellano estaba jugando a la pelota en la escuela cuando Michael Carpio, de 19 años de edad y su hermano de 16 años, (cuyo nombre no fue revelado por tratarse de un menor), ambos miembros de una pandilla, se acercaron a la víctima y provocaron una pelea.

El hermano menor acuchilló a Orellano varias veces con un cuchillo de bolsillo y luego salieron corriendo. Fuera de la escuela los esperaba Michelle Pineda de 19 años en una minivan, en la que escaparon los tres sospechosos. Los estudiantes que presenciaron el incidente trataron de atraparlos sin éxito. Orellano fue declarado muerto al llegar al hospital.

Carpio y Pineda se encuentran bajo custodia y la fianza fue fijada en 1 millón de dólares cada uno. Aún no se ha determinado si el joven de 16 años que acuchilló a Orellano será juzgado como menor.

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