Sada, el cónsul mediador

MÉXICO, D.F.- Si alguien tiene dudas del sesgo diplomático que busca México en Los Ángeles, basta asomarse al perfil del hombre que el presidente Enrique Peña Nieto promovió para encabezar el consulado en tiempos de la Reforma migratoria.

Originario de Oaxaca, uno de los estados de alta migración del país, Carlos Sada entiende las razones de la diáspora. Sin embargo, su ingreso y ascenso como representante exterior está más bien relacionado a sus habilidades como negociador.

Su primer encargo diplomático fue en Toronto, Canadá (1989-1992) justamente en el medio de las conversaciones para alcanzar el Tratado de Libre Comercio con América del Norte encabezadas por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari.

“Buscaban diplomáticos con un perfil técnico como el mío”, comenta él.

Ingeniero industrial de la Universidad Iberoamericana, tiene dos postgradosno en desarrollo económico y otro en desarrollo regional en Holanda, Sada, encaminó las negociaciones y regresó a su estado.

Casado y con dos hijos, sus pretensiones políticas alcanzaron la alcaldía de Oaxaca capital durante tres años y luego regresó a la vida diplomática.

Primero al consulado de San Antonio, donde estuvo cinco años hasta el 2000. De ahí saltó a Chicago hasta 2007, para convertirse en representante de la embajada de México ante el congreso de EEUU, antes de Nueva York, su penúltimo consulado en el que estuvo desde 2011.

A su paso por la geografía norteamericana, el diplomático ha sido una pieza clave en la creación de varias organizaciones como San Antonio-Mexico Friendship Council; San Antonio-Mexico Foundation for Education; Association of Mexican Businessmen en San Antonio, entre otros. Así como de New Alliance Task Force in Chicago; The Friederick Katz´s Center for Mexican Studies en la Universidad de Chicago; y del Grupo de Amistad México-Estados Unidos en el Congreso estadounidense.

Sada define el concepto que tiene de un cónsul como “la persona que capitaliza la fuerza de diversos grupos para la unidad: si el reto es mediar lo trabajaremos hablando, sentándonos a conciliar para hacernos más fuertes como mexicanos”.

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