Se reencuentra Lupillo con Jenni

Lupillo Rivera visita escenario del accidente de avión que mató a su hermana jENNI rIVERA
Se reencuentra Lupillo con Jenni
Lupillo Rivera visitó ayer el área del accidente donde falleció su hermana Jenni el pasado nueve de diciembre.
Foto: AGENCIA REFORMA

MONTERREY, México.— Se apoyó de una rama para subir a la sierra de Iturbide y llegar hasta la cruz de madera donde fueron encontrados los restos de su hermana Jenni Rivera.

Fue una experiencia pesada, física y emocionalmente para Lupillo Rivera, pues se quebró ante el escenario de la tragedia de aquel nueve de diciembre, cuando su hermana perdió la vida en un accidente aéreo.

El artista también llegó a Iturbide porque pretendía comprar el rancho Agua de Pino, donde cayeron los restos del LearJet 25 que transportaba a la artista, pero no se pudo.

Primero visitó la casa de Rosendo Rodríguez, propietario del rancho, y salió luego de charlar con él 40 minutos.

Con tenis, pantalón de mezclilla y una chamarra café, el intérprete comenzó a subir a la sierra. En su pierna derecha traía una rodillera, la cual dijo que usa porque aún no está completamente recuperado de la operación que le practicaron hace ocho meses.

Su andar fue rápido, hizo pocas paradas, como si quisiera llegar rápido a lo que, comentó, sería como un reencuentro con Jenni.

“A medio camino… ahí me quebré. La sangre llama sangre”, respondió sobre si sintió un contacto espiritual con su hermana, quien perdió la vida a los 43 años.

Hizo el viaje “para ver, a mi criterio, cómo pasaron las cosas”, reveló. “Al llegar a la cruz de madera, pidió que lo dejaran solo, que le hicieran “un paro”.

“Es personal”, agregó.

Tocó la cruz y su rostro consternado y pensativo se mantuvo cabizbajo la mayor parte del tiempo. Después se sentó a unos cuantos metros y contempló la sierra. No hacía comentarios, sólo sostenía con sus manos fragmentos del avión que encontró en el trayecto, porque todavía hay muchas dispersas en el área.

Su dolor era visible. Después de 45 minutos, Lupillo dijo: “Vámonos porque ya va a anochecer”.

Nuevamente tomó la rama del árbol y empezó a descender.

Concluido el recorrido, calificó lo vivido: “Como es mi hermana… Inolvidable”.

Con respecto a la intención de comprar el rancho, aseguró que no podrá concretarse porque el dueño decidió no venderlo y lo respeta.

Antes de subir a la sierra, el intérprete visitó primero la casa de Rodríguez, a donde llegó acompañado de varias personas, entre ellas su mánager, Patricia Chávez, y dos guardias.