Mueren dos estadounidenses

Cuerpos eran de tripulantes de un avión que cayó en Kirguistán; otro sigue desaparecido

BISHKEK, Kirguistán.— Equipos de búsqueda encontraron ayer sábado los cadáveres de dos tripulantes estadounidense cerca de donde cayó su avión cisterna en las escabrosas montañas de Kirguistán, mientras que continúa desaparecido el tercer tripulante, dijo el Ministerio de Atención de Emergencias de la nación de Asia central.

El avión KC-135 se estrelló la tarde del viernes aproximadamente 160 kilómetros (100 millas) al oeste de la base aérea que opera Estados Unidos en Kirguistán para apoyar las operaciones militares en Afganistán.

Oficiales del Centro de Transito en la base Manas no han emitido información aún sobre la causa del choque y no pudieron ser contactados ayer sábado de inmediato para solicitar cualquier información adicional.

El ministro de Atención de Emergencias Kubatbek Boronov dijo a The Associated Press que equipos de búsqueda kirguís encontraron los dos cadáveres fragmentados la mañana de ayer sábado y que no han sido identificados todavía. Señaló que oficiales militares de Manas estaban trabajando con los rescatistas para buscar al tercer miembro de la tripulación y las grabaciones de vuelo.

Partes del avión estaban esparcidas sobre un área amplia cerca de la villa de Chaldovar. Algunas piezas, incluida la cola, cayeron sobre un campo cubierto de hierba bordeado por montañas, pero otras cayeron en puntos de más difícil acceso para los equipos de búsqueda.

Un residente del área, dedicada a la agricultura y el pastoreo, dijo que el avión estalló en pleno vuelo.

“Yo estaba trabajando con mi padre en el campo y escuché una explosión. Cuando miré al cielo vi las llamas. Cuando caía, el avión se partió en tres pedazos”, le dijo Sherikbek Turusbekov a un reportero de la AP en el lugar.

El avión cumplía una misión de reabastecimiento de combustible para las operaciones de la guerra en Afganistán en el momento del incidente, dijo un funcionario de defensa en Washington, quien habló a condición de anonimato porque no tenía autorización de discutir detalles de una investigación en curso.

La base estadounidense, adyacente al Aeropuerto Internacional de Manas, fue establecida en el 2001 para respaldar la campaña militar internacional en Afganistán. Funciona como punto interino para fuerzas que entran o salen de Afganistán y como base de los aviones-cisterna que reabastecen a aeronaves militares en pleno vuelo.

Ha sido un motivo de disputa entre Estados Unidos y su anfitrión. En el 2009, el Gobierno estadounidense llegó a un acuerdo con el de Kirguistán para usar la base a cambio de 60 millones de dólares anuales.

Sin embargo, el arriendo expirará en junio del 2014. Estados Unidos quiere mantener la base para concluir la retirada de sus fuerzas en Afganistán. Kirguistán se ha mostrado renuente a renovar el acuerdo.