Concejo busca parar venta de autos en la calle en LA

Ordenanza municipal detendría la práctica en un sector de Pico Union
Concejo busca parar venta de autos en la calle en LA
La fila de autos a la venta en la avenida Normandie, en Pico Union, es interminable los fines de semana.
Foto: La Opinion) Aurelia Ventura

El espacio frente al hogar de Peter Fabián nunca está libre para los autos de su familia. Defensa con defensa, todos los días hay coches ajenos con el rótulo de “Se vende”. Los quitan hasta que los compran y al poco tiempo ese lugar es ocupado por otro vehículo en oferta.

“A veces no hay lugar para estacionarnos, aquí se ponen siempre; ni conocemos a quienes los están vendiendo”, dijo Fabián, cuya casa se encuentra sobre la transitada avenida Normandie.

Por años, quienes viven cerca del cruce con esa calle y el bulevar Washington, en el barrio angelino de Pico Union, han sufrido por la venta callejera de vehículos, porque sus dueños los dejan ahí ilimitadamente, hasta que alguien los adquiere. Su presencia suele ser mayor los fines de semana.

“Antes hay poquitos hoy”, dijo el viernes Verónica García, quien ha vivido en la zona por 12 años. “Otros días están hasta allá”, asegura la mujer apuntando con la mano derecha hacia la autopista 10.

Dos años después de que prohibió la oferta de coches en segmentos de los bulevares Los Feliz y Franklin, en el vecindario de Los Feliz, la Ciudad de Los Ángeles quiere eliminar ahora esa práctica en un sector de Pico Union, donde el 85% de la población es de origen latino.

El viernes, el pleno del Concejo Municipal aprobó una moción del concejal Herb Wesson, representante de la jurisdicción, que pide a la Procuraduría local redactar una ordenanza que impida ese tipo de ventas que, según los vecinos, se realizan sin el control de las autoridades desde hace más de 10 años.

“La congregación de estos vehículos también está creando riesgos para vehículos y peatones, y tráfico a lo largo de esas calles”, expone la moción de Wesson.

Si el Cabildo da luz verde a la ordenanza, dicha actividad no estaría permitida en un tramo del bulevar Washington, de la avenida Ardmore a la calle Catalina, y en otro de la avenida Normandie, del bulevar Venice a la autopista 10.

Sería la segunda excepción desde la derogación en 2001 del Código Municipal que prohíbe la venta de vehículos en la calle. Esto ocurrió luego que la Libertad Americana de Derechos Civiles (ACLU) presentara una demanda en un tribunal federal en nombre de Edward Burkow, a quien la Ciudad emitió una multa en 1999 por colocar un letrero de “Se vende” en la ventana de su coche.

El veredicto del juez fue que dichos carteles no representaban un problema de seguridad pública y emitió una orden judicial que prohibió a la Ciudad aplicar la norma. Pero diez años después, los abogados del Ayuntamiento argumentaron que el Código Vehicular de California permite confiscar un carro con un letrero de venta si el dueño ha recibido una advertencia escrita.

A la fecha, no han surgido controversias por esta acción en Los Feliz.

“Yo apoyo esa ley porque no hay necesidad de que ellos pongan sus coches aquí”, dice Fabián. “Pueden poner un anuncio en Craigslist”, agregó.

La Opinión se comunicó el viernes con vendedores de coches estacionados en la avenida Normandie, marcando a los números de teléfono en las ventanas de los autos, pero ninguno quiso comentar. “No me interesa lo que usted me vaya a decir”, dijo el dueño de una Dodge Caravan antes de colgar.