Voluntarios dan ayuda a escuela

Bajo programa Big Sunday, colaboran con el mantenimiento de los centros
Voluntarios dan ayuda a escuela
Manuel Álvarez (c) fue uno de los voluntarios en la Escuela Inmaculada Concepción, que ayudó en la siembra de árboles.
Foto: La Opinión - Marvelia Alpizar

Cuando sus hijas estuvieron en edad de ir a la escuela, Ada Perdomo decidió que una buena educación es la mejor inversión para el futuro de su familia.

“Para mí la escuela, la comida y la renta siempre han sido lo primordial. La gente me decía que era presumida porque estaba pagando una escuela cuando la educación aquí es gratis. Pero una herencia material se pierde, lo que les queda en la mente siempre lo tendrán con ellos”, dijo Perdomo ayer, mientras trabajaba como voluntaria en un evento de limpieza y jardinería que se llevó a cabo en la Escuela Inmaculada Concepción, en Los Ángeles. Como resultado de su inversión, dos de sus hijas ya han cursado estudios universitarios, mientras que la tercera está a punto de entrar en Berkeley.

Perdomo, junto con la menor de sus hijas que aun está en la escuela, fue una de las voluntarias que participaron en el programa denominado Big Sunday, que se lleva a cabo durante el primer fin de semana de mayo. El programa, orientado a involucrar a miembros de una comunidad en labores de ayuda en sus vecindarios, se concentró en distintas escuelas del área de Los Ángeles, incluyendo la Escuela Católica Inmaculada Concepción.

Durante gran parte de la mañana, los voluntarios estuvieron plantando árboles, limpiado los jardines y realizando labores de pintura en las áreas más necesitadas de la escuela, en un ambiente de entusiasmo y camaradería.

Marta Domínguez, quien estuvo ayudando en las labores de pintura del comedor de la escuela, señaló que es importante que los padres participen en este tipo de evento “para que vean que uno está involucrado en la educación de los niños. Yo siempre vengo a los eventos donde necesitan ayuda”, dijo Domínguez, quien tiene un hijo que estudia tercer grado.

La Escuela Inmaculada Concepción, fundada en 1919, recibió la visita del Papa Juan Pablo II cuando estuvo en Los Ángeles en septiembre de 1987. El recinto educativo ofrece servicios a una población estudiantil de 275 estudiantes del más bajo nivel económico en toda la Arquidiócesis de Los Ángeles.

“Siempre decimos que ‘el camino a la universidad comienza aquí’”, dijo John McKenna, quien forma parte del Specialty Family Foundation.