Realizadores de ‘Mama’ analizan el éxito de su filme

Andrés y Barbara Muschietti, director y productora de 'Mama', hablan de las razones del éxito del filme producido por Guillermo del Toro y protagonizado por Jessica Chastain que esta semana se presenta en DVD y Blu-ray

Realizadores de ‘Mama’ analizan el éxito de su filme
Director Andy Muschetti (izq.), actor Nikolaj Coster-Waldau y productora Barbara Muschietti.
Foto: EFE

Cuando Mama se estrenó en cines el pasado mes de enero, su éxito dejó con la boca abierta a muchos.

Los 71.6 millones de dólares que recaudó en el país, sumado a los casi 70 que amasó en el resto del mundo fueron suficientes para hacer del filme de los hermanos argentinos Andrés y Barbara Muschietti uno de los grandes éxitos cinematográficos de esta primera mitad de 2013.

Mama —cuyo origen data de 2008, cuando Andrés, con al ayuda de su hermana, realizó el corto del mismo título que lo doy a conocer en circuitos de festivales internacionales de cine— mostró una historia de fantasmas clásica, en la que un par de hermanas angustiadas por la presencia de un ser maternal, aunque siniestro, son cuidadas por una pareja joven (encarnados por Jessica Chastain y Nikolaj Coster-Waldau).

Vía telefónica desde Barcelona, España, donde residen, director y productora —y ambos también co-guionistas del filme producido por el mexicano Guillermo del Toro— relatan su odisea para llevar a la pantalla su primer largometraje conjunto.

Tras los meses de frenesí de su producción y estreno, Andrés, el director, afirma entre risas que “hace ya meses que no he visto la película y va a pasar tiempo hasta que la vuelva a ver”, al ser preguntado si el paso del tiempo le ha convertido en crítico de su propio filme.

“Yo fui muy crítico durante todo el proceso, incluso cuando la terminamos de montar [editar], la había visto tantas veces que solo veía los defectos… Sí, hay cosas que cambiaría, pero ya no puedo”.

“Si fuera por Andy [Andrés] aún estaríamos rodando”, interrumpe su hermana Barbara quien recuerda que “nos planteamos el largometraje incluso antes [de la entrada en el proyecto] de Guillermo del Toro. Nos preguntamos si podía funcionar. No fue escribirlo desde la presión, sino que lo intentamos”.

“El argumento vino muy rápido, creo que tres días”, relata el director.

“Un día, por accidente, estaba viendo un video de National Geographic —no sé por qué lo estaba viendo, porque debería haber estado escribiendo…—, en el que un cheeta [guepardo] que se estaba comiendo un mono, que después de muerto dio a luz a un bebé. El cheeta, en lugar de matarlo, empezó a protegerlo. Y eso lo vi en un momento perfecto. Allí me di cuenta de qué iba la película: de un monstruo que tiene un instinto de protección que lo ejecuta sobre dos niñas que no son suyas… Eso entró muy bien con la historia que quería contar”.

“Hay un componente emocional que sale a flote al final, pero es una película de terror”, prosigue el cineasta nacido en 1977 tras serle cuestionado el elemento maternal del fantasma del filme, quien, en sus palabras, “debe ser amenazador, debe permanecer en las sombras. Es un monstruo. Como narrador trato de ocultar las partes buenas de ese personaje, pero el instinto que mueve a ese personaje es más puro, de amor”.

“Fue muy adrede crear el monstruo. Eso es lo que diferencia a Mama de otras películas de terror: poder ver un monstruo que es gris, como la vida y como los humanos”, indica Bárbara Muschietti.

Ésta expresa que el secreto del éxito del filme “no fue algo por lo que nosotros apuntamos. La hicimos porque [es un género] q   ue nos gusta. Es un reflejo de la adoración que tenemos por el cine de nuestra infancia. Que fuera PG-13 y la fueran a ver jóvenes y niños-adultos, nos benefició. Pero nunca quisimos hacer una película sangrienta. Hicimos lo que queríamos hacer. Por suerte tenemos una sensibilidad muy popular y nos funcionó bien”.

De su colaboración con Guillermo del Toro, Andrés relata que “es un tipo muy gracioso, pero además es alguien que te dice las buenas y las malas con un chiste. Es muy listo, ingenioso, generoso y abierto a las nuevas visiones, a sorprenderse con cosas. Es un juego que le gusta. Es todo esto”.

“Y más”, culmina Bárbara.