Prigioni es el nuevo ídolo

Argentino de Knicks tuvo el juego de su vida ante Pacers

NUEVA YORK, (AP). — Restaba poco más de un minuto cuando en el Madison Square Garden se empezó a escuchar rítmicamente el coro: “¡Paa-blo!, ¡Paa-blo!, ¡Paa-blo!”.

Ése es el nombre de Pablo Prigioni, el armador argentino de los Knicks de Nueva York que dentro de dos semanas cumplirá 36 años.

Su actuación ante los Pacers el martes, con 10 puntos y cuatro asistencias, fue tal vez la más trascendental dentro de su primera temporada en la NBA.

Al iniciar el cuarto, Prigioni encestó un triple y en la siguiente posesión añadió otra canasta, “fue algo muy lindo”, dijo Prigioni.

Pablo se unió esta campaña a los Knicks tras una brillante trayectoria en España.

Mike Woodson y el gerente general Glen Grunwald tenían una idea bien definida sobre lo que buscaban con Prigioni: un jugador sagaz e inteligente en la distribución del balón.

También impone su presencia en la defensa y en abrir los espacios para que Carmelo Anthony haga mejores tiros.

“Lo suyo es espectacular. Está metido en todas las facetas del juego, llevando el balón y ejerciendo presión en la defensa”, dijo Anthony.

Las responsabilidades del argentino han crecido en este tramo de la temporada, con más minutos de juego desde que Woodson le insertó en el quinteto titular en marzo.

Como jugador, el sello de presentación de Prigioni es pasar primero el balón a sus compañeros, pero los Knicks quieren que sea un poco más egoísta e intente más tiros.

“A Pablo lo ven así callado, pero es un asesino en el ataque”, indicó Anthony.