Adiós a las bolsas de plástico

Crece medida que gusta a muchos y preocupa a otros cuantos
Adiós a las bolsas de plástico
No se olvide de lavar su bolsa reusable. Foto Fabiola Puerta/El Mensajero

EAST PALO ALTO.— Diga la verdad: cuando se va a hacer las compras piensa en todo menos en llevar sus bolsas. Y si además vive en alguna ciudad del condado de San Mateo, ya se habrá dado cuenta de que también tiene que pagar 10 centavos por cada una, cada vez que va de compras.

Desde el 22 de abril pasado, unas 12 ciudades del condado de San Mateo se sumaron a la iniciativa que ya está en marcha en otros puntos de California y adoptaron la prohibición de las bolsas de plástico en tiendas, pensando principalmente en evitar que lleguen a las aguas del Pacífico. Aunque parecen inofensivas, las bolsas plásticas pueden terminar en drenajes para la lluvia, dañando la infraestructura municipal y alimentando la llamada ‘sopa de basura’ que flota en el Pacífico.

Esta ‘sopa’ tóxica está compuesta de millones de toneladas de desechos que no son biodegradables —principalmente plástico— y flota frente a lo que son las costas de California, Hawaii y hasta Japón. El problema no solo es que estas toxinas entran en la cadena alimenticia de los peces, provocándoles gran daño, sino que además la contaminación es susceptible de regresar a los humanos a través de productos marinos contaminados.

En el estado dorado son más de 70 ciudades y condados que están aplicando la prohibición del uso de bolsas de plástico. Con su larga tradición como pionera, San Francisco ya prohibía las bolsas de plástico desde 2007, hasta que finalmente adoptó la ordenanza como ley el año pasado.

La ley extendió la restricción de las bolsas plásticas, que originalmente afectaba solo a los supermercados y cadenas de farmacias, “a todas las tiendas y establecimientos de comida” de la ciudad.

“La producción y eliminación de bolsas que no son reusables tiene un significativo impacto medioambiental, que incluye la contaminación del ambiente, el desgaste de recursos naturales, el uso de combustibles fósiles no renovables y el aumento de los servicios de limpieza y eliminación de basura”, explica la ley de San Francisco.

Teniendo en mente que la prohibición de las bolsas plásticas tiene el gran potencial de proteger el medio ambiente y reducir los costos en las ciudades, pocos tendrían de qué quejarse. Pero hay quienes critican. En febrero de este año, Ramesh Ponnuru, uno de los editores de la revista conservadora National Review escribió un artículo en el que vinculaba la prohibición de las bolsas de plástico a un promedio de cinco muertes al año en San Francisco. La explicación: costumbre y bacterias.

“En 2011, cuatro investigadores examinaron bolsas reusables en California y Arizona y encontraron que 51% de ellas contenían bacteria coliforme. El problema parece estar en los hábitos de quienes reusan; 75% de ellos dijeron que ponen carnes y vegetales en la misma bolsa. Cuando las bolsas se quedaron en las cajuelas calientes por dos horas, las bacterias se multiplicaron por diez”, dice el artículo titulado “Las desagradables consecuencias de la prohibición liberal de las bolsas de plástico” (bloomberg.com/news/2013-02-04/the-disgusting-consequences-of-liberal-plastic-bag-bans.html).

El artículo es sesgado, pero la razón no es despreciable. Pocas son las personas que se toman el tiempo de lavar y cuidar la limpieza de sus bolsas reusables, lo que efectivamente alimenta la posibilidad de bacterias. Como dice el estudio citado por Ponnuru: “97% de las personas no lavan jamás sus bolsas reusables”.

Mucha información circula en la red sobre cómo reducir la contaminación de plástico. En la página “Mi vida libre de plásticos” (myplasticfreelife.com), la bloguera Beth Terry propone algunas ideas para reducir la presencia del plástico de nuestras vidas.

-Tenga sus bolsas reusables a mano. Las bolsas cuestan ahora 10 centavos pero costarán 25 a partir del próximo año.

-Use contenedores de vidrio o metal para el agua. Además de contaminar el ambiente, los recursos para extraer, embotellar y transportar las botellas de agua son altos.

-Deje la goma de mascar. ¿Sabe que el chicle está también hecho de plástico?

-Cuando ordene pizza, pida que no le pongan el plastiquito blanco al medio. Se llaman “protectores de cajas”, pero son ese tipo de pequeños plásticos los que terminan siendo tragados por los peces.

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