Las cifras maliciosas

Se busca matar la reforma migratoria con estudios tendenciosos

En el 2007 el estudio de la Fundación Heritage sobre el costo de los inmigrantes marcó el comienzo del fin del esfuerzo para legalizar a los indocumentados. Este año, el centro de estudios repitió la estrategia para descarrilar la reforma integral, pero esta vez la reacción es distinta, lo que refleja las mejores posibilidades en esta ocasión para una ley de migración.

Un estudio del Heritage recientemente indicó que la legalización de millones de indocumentados costará 6.3 billones de dólares en los próximos 50 años. A diferencia de años atrás, cuando dijeron que costaría 2 billones de dólares, hoy el análisis fue severamente criticado por importantes sectores republicanos y conservadores.

El nuevo análisis, como el anterior, es selectivo en su manejo de información para llegar a un resultado. Para ello en este caso se tuvo que extender medio siglo una proyección económica para arribar al déficit deseado. Nadie cree en Washington en proyecciones a una década, mucho menos a 50 años.

Por otra parte, la credibilidad e imparcialidad del estudio es cuestionable cuando uno de sus autores, Jason Richwine, ha sobresalido por una disertación doctoral en el que afirma que los inmigrantes de hoy son menos inteligentes que el nativo medio blanco. En la disertación del 2009, Richwine ya afirmaba que la inmigración tiene un impacto negativo en la economía por perpetuar en futuras generaciones un bajo coeficiente de inteligencia. Las barbaridades que hay que escuchar en la oposición a la reforma.

El reporte estaba destinado a envenenar el ambiente para las audiencias legislativas en el Senado que comenzaron ayer. Sin embargo, la que quedó contaminada es la Fundación, tanto por sus números tan malintencionados como por lo menos uno de sus autores.

Hay muchos análisis sobre el impacto económico de la regularización de los indocumentados, con diversas cifras. El consenso mayoritario es que su incorporación a la economía formal aumentará la recaudación impositiva y su presencia rejuvenece la fuerza laboral que abonará las jubilación de la numerosa generación de los ” baby boomers”.

La cifra del estudio de la Fundación Heritage es tan maliciosa hoy como la de ayer. Lo bueno es que ha corrido mucha agua bajo el puente para por lo menos —hasta ahora— no descarrilar los primeros pasos a la reforma integral.