El precio de la disciplina

Aunque no bajó cuanto quería, aprendió a llevar una buena dieta

A tres semanas de que termine el programa de pérdida de peso en Santee High School, Daisy Villanueva, de 16 años de edad, ha logrado perder 21 libras en las últimas 12 semanas.

Es poco probable que Daisy pueda cumplir su meta de perder 40 libras antes de que termine el año escolar el próximo 6 de junio, pero asegura que no se dará por vencida y que continuará el cambio en su alimentación y estilo de vida que le ha permitido perder aproximadamente dos libras cada semana, con excepción de dos semanas en abril en las que no perdió peso.

“Definitivamente veo la diferencia y la siento. Ahora sé qué comer, cuánto comer y cuánto ejercicio tengo que hacer. Me siento con mucha energía y muy optimista de que podré perder peso. De seguro me va a tomar más tiempo de lo planeado, pero para mi cumpleaños, en octubre, mi meta es haber perdido unas 40 libras”, dijo Daisy. Por siete semanas la joven estuvo comiendo solo la comida preparada que le daban en el programa de pérdida de peso de la Clínica San Miguel, llamado Weight Loss Revolution, el cual forma parte del proyecto Falcons 4 Life de Santee High School y la Fundación de la Clínica San Miguel.

Durante ese tiempo perdió 12 libras, aunque a mediados de abril dejó de perder pesoy hubo una semana que hasta aumentó una libra.

En la semana del 15 de abril Daisy decidió tomar las riendas de su dieta y en las siguientes dos semanas perdió cinco libras. Desde entonces continúa en el programa Falcons 4 Life, en donde recibe consejería nutricional y diferentes clases de ejercicios durante la semana, pero ya no siguió en con la comida que le proveía el programa Weight Loss Revolution.

Su maestra y mentora, Lisbeth Caiaffa, la apoya en su decisión de retirarse de Weight Loss Revolution, pero dijo que continuará con los cambios en el estilo de vida establecidos por Falcons 4 Life.

“La dieta que le daban funcionó hasta que llegó un momento que ya no. Gracias a esa dieta, Daisy aprendió a visualizar las porciones que debe comer. Creo que aprendió y ahora lo que necesita es apoyo para seguir adelante”, dijo Caiaffa, quien ayudó a Daisy a ser aceptada para que este verano realice su trabajo social en un rancho situado al norte de California. La maestra dijo que estará pendiente de la joven durante las vacaciones.

Dasiy tiene una cita hoy en la Clínica San Miguel, ubicada en el bulevar Washington, donde la pesarán, le tomarán las medidas y podrá tomar una clase de Zumba.

“No quiero parar con las clases de Zumba y las clases de yoga. Me divierto mucho y son buenas para mi plan de seguir perdiendo peso”, indicó Daisy.

Dijo sentirse muy contenta de poder preparar ahora su propia comida porque disfruta cocinando —ella forma parte del equipo de estudiantes que compite en concursos de cocina— y de que puede cocinar platillos saludables que su familia saborea.