Ensalada de secundaria

Esta receta es sencilla, sabrosa y libre de crueldad.

Ensalada de secundaria
La proteína vegetal es muy sana.
Foto: La Opinión - / Yurina Melara

Me alegra ver cuando los niños y los jóvenes ponen atención a lo que comen, y aunque no siempre optan por la opción más saludable, muchos hacen un esfuerzo consciente por comer frutas y vegetales.

El lunes de esta semana recibí la llamada de Melissa, una “embajadora” de comida de Santee High School, para invitarme a la presentación de ensaladas preparadas por los estudiantes. Le pedí que me identificara a un estudiante que haya optado por preparar un platillo totalmente vegetariano, ya que yo promuevo el vegetarianismo como opción de vida.

Yo creo que en esta época del desarrollo humano no es necesario matar a otro ser viviente para sobrevivir, hay tantas opciones de proteína vegetal (aminoácidos) como frijoles, habas, alverjas y tofu, que son aún más saludables tanto para las personas y para el medio ambiente.

Melissa me presentó a Celena Chávez, quien a diferencia del resto de sus compañeros se enfocó en crear una receta totalmente vegetariana, nutritiva y con su propia sazón.

Celena me dijo que era la primera vez en su vida —ella tiene 16 años— que ha inventado una receta y confesó que estaba nerviosa de presentarla frente a la escuela. Ella dijo que su inspiración fue crear un platillo saludable que fuera apetecible.

Celena presentará su receta hoy a su escuela en un evento especial y me dio permiso de compartirla con ustedes.

  • Una lechuga limpia y cortada
  • Un camote cocido y cortado en trocitos
  • ½ maíz en grano cocido
  • Tomates
  • 1 taza de habas cocidas

Aderezo:

  • ½ taza de jugo de limón
  • ½ taza de maíz dulce
  • Paprika
  • Sal y pimienta al gusto

En un recipiente hondo mezcle los ingredientes de la ensalada. Prepare el aderezo en un recipiente aparte, mezcle los ingredientes y agréguelo cuando sirva la ensalada.

Este platillo tiene todo lo que necesita en una comida. Contiene fibra, diferentes tipos de vitaminas y minerales, y proteína gracias a las habas. Para acompañarla puede servirla con pan de centeno o si gusta hasta con unas tortillas hechas a mano.

Recuerda lo que decía el padre de la medicina, Hipócrates: “Que tu comida sea tu medicina“.