Problemas que enfrentará el nuevo alcalde de LA

Al nuevo jefe de gobierno le esperan retos que tienen que ver principalmente con la seguridad pública, la educación y los servicios públicos

Problemas que enfrentará el nuevo alcalde de LA
Wendy Greuel y Eric Garcetti debaten en Watts, una de las áreas más peligrosas de Los Ángeles, donde prometieron crear un equipo especial contra la violencia.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

Al siguiente alcalde de la ciudad de Los Ángeles, ya sea la contralora Wendy Greuel o el concejal Eric Garcetti, le esperan varios retos: déficit fiscal, tráfico, calles devastadas, demandas por abuso policiaco, escasos servicios y un rosario de problemas.

Una vez que asuma el cargo se sabrá de qué está hecho el hombre o la mujer que tomará las riendas de la segunda ciudad más importante de Estados Unidos, cuánto influye en sus decisiones los favores que le concedieron sus simpatizantes y qué tipo de alianzas ha forjado dentro y fuera del Ayuntamiento para poder cumplir sus promesas de campaña.

El 1 de julio, cuando Antonio Villaraigosa se despida de la alcaldía, iniciará su cuenta regresiva.

“La preocupación es cuál de los candidatos será el que convenza a los sindicatos de lo que es mejor”, dice Kevin Klowden, economista de Milken Institute, en referencia a uno de los temas electorales más candentes: la reforma de pensiones de trabajadores municipales.

Los fuertes donativos que estos grupos han hecho a las campañas de ambos aspirantes —pero sobre todo a la de Greuel, quien ha recibido $5.4 millones (85% del total)— han despertado sospechas sobre lo que se lograría al negociar por mayores concesiones en los planes de jubilación. Estos representan ahora un gasto de $1,200 millones, pero subirá a $2,000 millones en cuatro años. “El municipio necesita hacer cambios lo antes posible”, resalta Klowden. Agrega que otro asunto clave será crear empleos apoyando a pequeños y medianos negocios con menos burocracia.

Si bien Villaraigosa entregará una ciudad más segura de la que él recibió en 2005, los casos de abuso policiaco y las millonarias demandas derivadas de éstos serían otra preocupación para la nueva administración. Un ejemplo reciente: un acuerdo de $4.2 millones pagado a dos hispanas baleadas durante la persecución del expolicía Christopher Dorner.

“El nuevo alcalde tiene directa responsabilidad de recalcar que esto, dentro del Departamento de Policía y las agencia de la Ciudad, no es aceptable y no será tolerado”, señala el activista Earl Ofari Hutchinson. “Su trabajo es evitar todo esto, el alcalde también tiene responsabilidad”, agrega.

En las manos del próximo mandatario también quedará el tamaño del LAPD hasta el 2017. Greuel promete expandir la corporación de 10,000 a 12,000 elementos, pero Garcetti es más conservador. El resto de su estrategia en seguridad pública, según han dicho ellos, será continuar el trabajo de Villaraigosa en el patrullaje comunitario, los programas antipandillas y otras acciones.

Algunos expertos temen que la violencia repunte en unos años, como parte de un ciclo natural, y que los funerales midan la templanza del siguiente líder de Los Ángeles. En ocho años, los crímenes violentos bajaron un 49%, pero en otras ciudades, como Chicago, la sangre ha vuelto a correr por las calles.

Tampoco la tendrá fácil restaurando servicios públicos. Vecindarios ricos y pobres padecen por igual las pésimas condiciones de las calles por un retraso de inversión de 30 años, mientras es lenta la respuesta de los servicios de emergencia y de las agencias municipales en general.

Si hay un tema que los aspirantes han tomado por presión es el educativo, del cual se desprende otra serie de dificultades: alto índice de deserción, bajo nivel de graduados, pocos recursos del gobierno, hacinamiento escolar y un sindicato de maestros que se opone a las reformas.

“Enfrentará el reto de asegurar que todos los niños en nuestras escuelas reciban una educación de calidad”, expresó Ben Austin, director ejecutivo de Parent Revolution.

El alcalde 42 también deberá enfocarse en la expansión del sistema de transporte colectivo en la ciudad con más tráfico de todo el país. Y lo tendrá que hacer con menos dinero, luego que una iniciativa que pedía extender la Medida R (un impuesto a las ventas) fue derrotada en las urnas en noviembre.

“Se pondrá a prueba su liderazgo”, dice Bart Reed, director de la Coalición del Transporte. “Viajar a Washington y a Sacramento para traer fondos para el transporte será gran parte de su trabajo”.

Si la reforma migratoria es aprobada en el Congreso, el sucesor de Villaraigosa también tendrá que encabezar los esfuerzos para legalizar a miles de indocumentados. Un estudio reveló que uno de cada tres adultos en partes de Koreatown y el Sur de Los Ángeles no tiene papeles. Así de titánico será el compromiso.