Un LAPD diferente

Se cumplieron las exigencias del decreto de consentimiento

Los últimos 12 años han transformado el Departamento de Policía de Los Ángeles. Este ha sido un camino largo pero necesario para recuperar la confianza de la policía

El caso de corrupción y abuso policial de la estación Rampart puso al LAPD en el 2001 bajo la supervisión del Departamento de Justicia ante la amenaza de un juicio de violación de derechos civiles. La meta era realizar numerosos cambios dentro del departamento para evitar los casos de racismo. Hace unos días se levantó finalmente el decreto de consentimiento que gobernaba la supervisión federal.

Este es el resultado del liderazgo mostrado por el ex jefe William Bratton, el actual jefe Charlie Beck y el alcalde Antonio Villarraigosa que ayudaron a implementar numerosos cambios en procedimientos y sistemas internos destinados a eliminar los excesos policiales tristemente celebres del LAPD.

Esta transformación habría sido imposible sin el acercamiento de los oficiales a las comunidades de Los Ángeles. Han comprendido la importancia de una presencia y un contacto fluido que está ayudando a recuperar la confianza perdida a lo largo de muchos años .

Por otra parte, el LAPD hoy representa en sus filas la diversidad de nuestra ciudad, que a lo largo de esta década se ha ido formando bajo los lineamientos de la supervisión federal. Ellos poseen los valores y el respaldo técnico para cumplir adecuadamente su función.

El fin del decreto de consentimiento es un acontecimiento significativo para el LAPD. Los cambios ocurridos dentro del Departamento de Policía contribuyen a la seguridad de Los Ángeles y cada día son puestos aprueba en las interacciones diarias entre la policía y el público.