De Hitzfeld a Klopp y de Hitzfeld a Heynckes

Los entrenadores de los dos finalistas de la Liga de Campeones, Jürgen Klopp y Jupp Heynckes, son herederos remotos de Ottmar Hitzfeld, que ganó la Liga de Campeones con el Borussia Dortmund en 1997 y con el Bayern en 2001, marcando así la historia de los dos clubes. Hace más o menos un año, cuando el Borussia Dortmund y el Bayern Múnich se enfrentaron en la final de la Copa de Alemania, Lothar Mathäus definió el partido como un duelo entre el mejor equipo contra las mejores individualidades. El Borussia Dortmund ya logró derrotar en una final al Bayern Múnich sin que Mario Götze estuviera en el campo, que será también baja mañana en la final de la Liga de Campeones.
De Hitzfeld a Klopp y de Hitzfeld a Heynckes
Combo de fotografías de archivo que muestran al técnico del Bayern Munich, Jupp Heynckes y su colega del Borussia Dortmund, Juergen Klopp (i). EFE/Archivo

Berlín, 24 may (EFE).- Los entrenadores de los dos finalistas de la Liga de Campeones, Jürgen Klopp y Jupp Heynckes, son herederos remotos de Ottmar Hitzfeld, que ganó la Liga de Campeones con el Borussia Dortmund en 1997 y con el Bayern en 2001, marcando así la historia de los dos clubes.

Berlín, 24 may (EFE).- Hace más o menos un año, cuando el Borussia Dortmund y el Bayern Múnich se enfrentaron en la final de la Copa de Alemania, Lothar Mathäus definió el partido como un duelo entre el mejor equipo contra las mejores individualidades.

Berlín, 24 may (EFE).- El Borussia Dortmund ya logró derrotar en una final al Bayern Múnich sin que Mario Götze estuviera en el campo, que será también baja mañana en la final de la Liga de Campeones.

Desde que Hitzfeld dejó el banquillo del Dortmund, tras el triunfo de 1997, han pasado muchas cosas en el club de Westfalia, cuya historia reciente está llena de oscilaciones entre el abismo y la gloria.

Ahora, de cara a la final de mañana en la Liga de Campeones, la comparación jugador por jugador sigue siendo ligeramente favorable al Bayern, que además ha ganado en juego colectivo.

El triunfo del Dortmund sin Götze fue en la final de la Copa de Alemania de la temporada 2011/2012 cuando, con una alineación que se parece mucho a la que es de esperar para mañana, los dirigidos por Jürgen Klopp vapulearon al Bayern por 5-2.

La historia del Bayern después de la era Hitzfeld, que terminó en 2009 después de dos etapas, ha sido menos dramática pero también ha estado marcada por la búsqueda de un entrenador que llene el vacío que dejó el actual seleccionador suizo.

En la portería, entre Manuel Neuer, del Bayern, y Roman Weidenfeller, sin duda cualquiera se inclinaría a elegir a Neuer. Sin embargo, si se mira la campaña de Weidenfeller en la Liga de Campeones, sobre todo en la vuelta contra el Real Madrid, no queda duda de que también se está ante un portero de garantías.

Los goles del Dortmund en aquel partido los marcaron el japonés Shinji Kagawa -el único de los titulares de esa noche que ya no está en el equipo- Mats Hummels, de penalti, y, en tres ocasiones, el polaco Robert Lewandowski.

Hitzfeld fue responsable de transformaciones en los dos clubes. Al Dortmund, llegó en momentos en que el equipo estaba luchando contra el descenso. Cuando se fue, lo había hecho dos veces campeón alemán y había ganado dos veces la Liga de Campeones.

En el lateral derecho, la elección entre Philipp Lahm y Lukasz Piszcek tiene que ver con quien esté en un mejor momento. Por ahora, la ventaja la tiene Lahm, tras una temporada excelente, frente a un Piszcek que ha venido arrastrando lesiones.

En ese partido Götze, que estaba recién recuperado de una lesión, se quedó noventa minutos en el banquillo.

Cuando Hitzfeld llegó a Múnich, en 1998 para relevar a Giovani Trapattoni, el Bayern había perdido la Bundesliga con el Kaiserslautern. El promedio de duración de un entrenador en el banquillo del Bayern era de una temporada; Hitzfeld duraría seis en su primera etapa, ganando cuatro veces la Bundesliga y una vez la Liga de Campeones.

Los dos centrales del Dortmund, Neven Subotic y Mats Hummels, son un bastión de seguridad cuando están en buena forma. Además, los dos aportan peligrosidad en el juego aéreo en las situaciones con balón parado y Hummels además es quien se encarga de organizar el juego ofensivo desde el fondo.

En el Dortmund, tras la marcha de Hitzfeld, se recurrió al italiano Nevio Scala. Fue un desastre y el equipo, que en la temporada anterior había sido campeón de Europa, ni siquiera se clasificó a la Copa de la UEFA.

En esa posición tal vez haya una ligera ventaja para el Dortmund frente a la pareja bávara formada por el brasileño Boafim Dante y por Jerome Boateng. Las estadísticas de la temporada, sin embargo, dan muestra de que Dante y Boateng han hecho una campaña extraordinaria en la parte defensiva, permitiendo sólo 18 goles en 34 partidos de la Bundesliga.

Luego siguió Michael Skibbe, destituido tras una serie de derrotas cuando el equipo estaba el cuarto lugar y relevado por Bernd Krauss, que tuvo que dejar el puesto con el equipo luchando contra el descenso.

En el lateral izquierdo, con el austríaco David Alaba, el Bayern lleva ventaja. Marcel Schmelzer, del Dortmund, se ha hecho indiscutible en la selección alemana pero la campaña de Alaba ha sido extraordinaria y en la parte ofensiva la llave que forma con Franck Ribery es una de las armas más letales del Bayern.

Udo Latteck asumió el equipo durante cinco partidos, salvó al equipo y lo dejó en manos de su segundo entrenador, Mathias Sammer. Con Sammer, y con una ofensiva de fichajes que dejó al equipo al borde de la ruina, el Dortmund volvió a ser campeón alemán en 2002 y llegó a la final de la Copa de la UEFA.

El doble pivote del Bayern formado por Bastian Schweinsteiger y Javi Martínez también está por encima del que forman Ilkay Gündogan y Sven Bender en el Dortmund. Gündogan es un jugador que viene en continua progresión pero todavía está por debajo de Schweinsteiger, cuya suplencia admite sin protestas en la selección alemana.

Sin embargo, no hubo propiamente una era Sammer, que se marchó una temporada después por la puerta trasera, y el desfile de entrenadores, que no dejaron mayor huella, continuó. Los nombres son casi nombres para el olvido. Thomas Doll, Jürgen Röber, Bert van Marwijk.

En las bandas ofensivas, Arjen Robben y Franck Ribery están un escalón por encima de Kevin Grosskreutz y de Jakub Blaszcykowski, pese al daño que puede hacer este último en una buena tarde.

Todo llegó con la llegada de Klopp en 2008. En su primera temporada fue sexto, en la segunda fue quinto, en la tercera salió campeón con un equipo muy joven -hecho a punta de cantera y de fichajes baratos- en la cuarta logró el doblete y en la quinta está en la final de la Liga de Campeones.

Los dos del Dortmund, en las temporadas anteriores, tenían un punto a favor frente a Robben y Ribery a la hora de defender. Sin embargo, ahora el holandés y el francés trabajan también incansablemente en la recuperación de pelota.

En cierta medida, Klopp ha repetido la historia de Hitzfeld en el Dortmund al sacarlo de la insignificancia y devolverlo a la elite.

En la media punta, la comparación entre Thomas Müller y Marco Reus queda en tablas. En punta, sin embargo, Robert Lewandowski es la gran carta del Dortmund y gana la comparación claramente ante Mario Mandzukic.

En el Bayern, tras la temporada 2003/2004, Hitzfeld fue relevado por Felix Magath. Las dos primera temporadas de Magath a nivel nacional fueron excelentes y el Bayern logró dos veces seguidas el doblete. En el escenario europeo, en cambio, los bávaros estaban lejos de ser lo que habían sido con Hitzfeld.

La comparación se hace todavía más favorable al Bayern si se incluyen los banquillos. El segundo equipo del Bayern, en Alemania lo dice todo el mundo, también estaría muy arriba en la clasificación final de la Bundesliga.

En la tercera temporada de Magath, el Bayern mostró signos de agotamiento. Magath no terminó la temporada y los bávaros recurrieron una vez más a Hitzfeld, que no logró salvar la clasificación a la Liga de Campeones.

Hitzfeld siguió la temporada siguiente y, con un equipo reforzado por Franck Ribery, Luca Toni y Miroslav Klose, se despidió del Bayern con el doblete.

Luego vino el experimento de Jürgen Klinsmann, que no terminó la temporada, y la breve era de Louis van Gaal. La primera temporada del holandés fue excelente, doblete y final de la Liga de Campeones. En la segunda, en cambio, Van Gaal fracasó, en la Bundesliga, ante el Dortmund de Klopp y en la Copa de Alemania ante el Schalke de Raúl.

En la Liga de Campeones no pasó de octavos de final y para rematar cometió el peor error que puede cometer un entrenador en el Bayern que es enfrentarse con Uli Hoennes y Karlheinz Rummenigge y con jugadores claves como el capitán Philipp Lahm.

Entonces, para la siguiente temporada, vino el regreso de Heynckes, que ya había tenido una primera etapa en el Bayern a finales de los 80.

En la primera temporada de Heynckes volvió la armonía, que había sido una de las marcas de la era Hitzfeld. En la segunda temporada volvió el éxito. Ahora, para ser realmente el sucesor de Hitzfeld. tiene que ganar mañana la Liga de Campeones para luego marcharse en la cúspide.