Destino de migrantes

Nuevo estudio resalta el rol de México en el desarrollo global

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MÉXICO, D.F.— Ante el nuevo rol de México como país receptor de inmigrantes —una nación de destino de extranjeros que buscan mejores oportunidades, incluso de trabajadores con alto nivel académico—, expertos llamaron a aprovechar esta realidad y en consecuencia modificar la política migratoria.

Rodrigo Salazar, coordinador de la Unidad de Métodos e Información Estadística de la Flacso México, indicó que el cambio de rol del país está vinculado con la lenta recuperación de Estados Unidos además de que México supo manejar la crisis —”el mejor legado de (Felipe) Calderón a (Enrique) Peña (Nieto)—, las bases sólidas en la economía y, por tanto, hoy se está convirtiendo en un país de destino de inmigrantes”, lo que representa un desafío para la política migratoria.

Según el experto, muchas veces la gente se queja de que es más complicado conseguir una visa para México que para EEUU pero que eso tiene mucho sentido porque “si no tiene controles, México se convierte en un país de gente que está en espera de saltarse al otro lado”.

Pero en esta nueva realidad muchos no esperan llegar a territorio norteamericano por una oportunidad, sino que vienen a quedarse al país en busca de empleo, agregó.

En el caso de inmigrantes con alto nivel académico, dijo, debe verse como una oportunidad porque “tendríamos gente con un alto nivel de productividad, dando su contribución a la economía”.

Pero México, por la particularidad geográfica que tiene, nunca ha tenido —salvo en el siglo XIX— una política que incentive la migración de ese tipo; “sólo casos de golpes de Estado, que serían refugiados políticos, lo cual está muy bien, pero no es lo que incentiva selectivamente un tipo de migración”, según Salazar.

Para la coordinadora del Movimiento Migrante Mesoamericano, Martha Sánchez, se trata de una nueva etapa en la historia de la migración mexicana.

“Nuestro país sí tiene necesidad y sí podría absorber a una buena cantidad de cerebros, pues aún tiene algunas deficiencias en algunas ramas técnicas que necesitan más gente (y) algunas están sobresaturadas, pero hay campos de trabajo que todavía están requiriendo más gente de la que está disponible”, refirió.

Entonces “ese tipo de migración nunca ha sido un problema para los países, nunca lo han percibido como un problema, llegan y tienen trabajo de inmediato, por lo que no supone ninguna preocupación para nadie, en cambio la migración económica es más difícil de lidiar”, dijo.

La experta opinó que México tiene que modificar ya la política migratoria. De acuerdo con Sánchez, en el actual gobierno hay una retórica en la materia más favorable que con anterioridad; sin embargo, en el terreno la situación de los migrantes es peor.

Guadalupe Chipolo, directora de Atención a Huéspedes Migrantes en la Ciudad de México, consideró que uno de los mayores retos que el país enfrenta es disminuir los altos índices de discriminación hacia esta población.

Expuso que en su mayoría las personas que llegan tienen la intención de trabajar y de salir adelante y que son personas positivas en lo general.

“Sí hay un reto en el que la autoridad debe generar mecanismos para el reconocimiento de estas personas y de sus derechos; es población que en una parte tiene documentos, pero hay otra no cuantificada”, dijo.

De acuerdo con el Censo de Población de 2000 del Inegi, había 492 mil 617 extranjeros residentes en México; en 2005 era de 700 mil, y en el último censo de 2010 se reportaron 980 mil 691 personas que han nacido en otro país.

El Instituto de Política Migratoria y el Wilson Center publicaron en días pasados el informe “Pensando regionalmente para competir globalmente: Aprovechar la migración y el capital humano en Estados Unidos, México y Centroamérica”, en el que se ratifica el nuevo rol de México como país de destino.

En este marco, el Grupo de Estudio de la Migración Regional —copresidido por el expresidente de México Ernesto Zedillo, el exsecretario de Comercio de EEUU Carlos Gutiérrez y el exministro de Relaciones Exteriores de Guatemala Eduardo Stein— delineó una agenda futura para estos países y El Salvador y Honduras.

El informe observa que “faltan conversaciones sistemáticas acerca de cómo desarrollar un enfoque regional para la migración, desde que los debates iniciados por los presidentes (George) Bush y (Vicente) Fox fueron desbaratados a causa de los ataques del 11 de septiembre” de 2001.

Sin embargo, pocos temas moldean y definen la relación de Estados Unidos con México y Centroamérica tanto como la migración.

Con cerca de 14.3 millones de inmigrantes de México, El Salvador, Guatemala y Honduras en Estados Unidos, quienes representan más de un tercio de la población total nacida en el extranjero y casi tres de cada cuatro inmigrantes no autorizados, la política en la materia de ese país tiene implicaciones significativas regionales.

“La inmigración ilegal neta de México ha estado cerca de cero desde 2007, al igual que la inmigración neta total de México desde el año 2010”, dijo Doris Meissner, investigadora senior del Instituto de Política Migratoria y codirectora del Grupo de Estudio.

“Con estos flujos disminuidos de inmigración, que persistirán en el futuro según la mayoría de los observadores, hay una oportunidad significativa para reajustar las relaciones entre Estados Unidos, México y América Central en materia de migración”, acotó.