Honor para los Caídos

Los inmigrantes no han necesitado ni ciudadania ni papeles para cumplir con su deber

Guía de Regalos

Los nombres de origen hispano son numerosos en el monumento a los caídos de Vietnam. Se estima que más de 11% de los 58,152 muertos en esa guerra eran latinos que mostraron su valor y sacrificio tal como lo vienen haciendo desde la Guerra de Independencia hasta Afganistán.

En ese Memorial hay alrededor de 103 Garcías, 83 González y muchos otros nombres que permiten reconocer el origen latino de estos caídos. Detrás de ellos hay historias humanas de jóvenes de diversos orígenes de Estados Unidos, incluso inmigrantes.

El Día de los Caídos se cumple este año con el trasfondo del debate para una reforma migratoria, por eso cabe recordar el sacrificio de quienes no necesitaron una ciudadanía para demostrar el amor y compromiso a lo que ellos consideraron su patria, su hogar.

En la comunidad latina abundan historias como las del guatemalteco José Gutiérrez, quien fue uno de los primeros soldados muertos en Irak. O como la de Enrique Soriano de Texas que, a pesar de ser indocumentado, le inculcó los valores de honestidad, trabajo y sacrificio a su hijo estadounidense Armando, quien también falleció en Irak.

Los latinos tienen una orgullosa historia de valor escrita en las Fuerzas Armadas estadounidenses. Ni el estado migratorio ni la ciudadanía han impedido que padres e hijos valoraran esta tierra y cumplieran con la nación cuando demandó un sacrificio.

Por eso, los intentos de impedir la regularización de los indocumentados, como impedir el acceso a la ciudadanía a los que se beneficiarán de la reforma, rayan en la ignorancia de creer que estos inmigrantes son indignos de pertenecer a Estados Unidos.

La historia de esta nación es testigo del aporte de los inmigrantes, especialmente de aquellos que sacrificaron su vida y de los padres que no necesitaron papeles para inculcar a sus hijos el amor a la patria.