Revive su infancia

CON 'PACIFIC RIM', GUILLERMO DEL TORO TRAE A MONSTRUOS Y ROBOTS
Revive su infancia
CHARLIE HUNNAM (izq.) interpreta a 'Raleigh' Becket y Rinko Kikuchi a 'Mako Mori' en la nueva película de Guillermo del Toro.
Foto: Warner Bros.Cortesía

TORONTO .— Para el director mexicano Guillermo Del Toro, realizar “Pacific Rim”, su súper producción de más de 200 millones de dólares, equivale, de alguna manera, a volver a ser niño.

“Cuando era chico, lo que hacía básicamente era agarrar mis monstruos, tomar mis robots y ponerlos a pelear”, dice con una sonrisa. “Lo que quería con esta película era mostrar cómo se vería eso, un choque de fuerzas”.

Pacific Rim, reduciendo a lo básico su trama, es eso: kaiju (monstruos gigantes) contra jaegers (robots del tamaño de un rascacielos). La idea, acepta Del Toro, es simple, pero tiene detrás un homenaje a películas y series japonesas que gozó en su infancia: Godzilla, Gamera, Ultraman.

“Esto ha estado conmigo, como creador, toda mi vida. Amo los kaiju, amo los mecha (término japonés para referirse a los robots gigantes)”.

El filme de Del Toro, en el que se refugió tras haberse evaporado su sueño de materializar “En las Montañas de la Locura” de H.P. Lovecraft, y tras abandonar “El Hobbit”, es titánico como su nombre.

Su rodaje, con Rinko Kikuchi y Charlie Hunnam como estrellas, ocupa dos de los colosales foros de los Pinewood Studios de esta ciudad.

Allí dentro hay helicópteros, tanques, jeeps, regimientos de soldados y cabezas de jaegers o robots, las últimas armas de la humanidad para combatir a una serie de kaiju que emergieron del océano y son la encarnación de la destrucción.

Ron Perlman, actor fetiche de Del Toro, quien tiene un pequeño papel, se pasea por el set aunque no tiene llamado. Charlie Day e Idris Elba ensayan escenas en sus personajes de líderes de la resistencia humana.

Acompañado por su hijo, Alejandro González Iñárritu está de visita en el set y queda impresionado con la magnitud de la producción, la más costosa a cargo de un mexicano en la historia.

“¿Qué les parece el cine independiente que hace ‘El Gordo’?”, pregunta con ironía el realizador de “Amores Perros”.

El director de “El Laberinto del Fauno” se mueve de aquí para allá. Come obleas o zanahorias con chile, da indicaciones a sus actores y charla con el; director de fotografía Guillermo Navarro y el actor español Santiago Segura, a quien invitó para hacer un cameo.

Se le nota cansado, pues él mismo dirige las dos unidades de filmación. Pero su rostro no deja de dibujar una sonrisa mientras habla: revive su infancia.