Fuego sin control

Destruye casas y obliga masiva evacuación; el viento no ayuda
Fuego sin control
El incendio forestal amenazaba ayer a cientos de viviendas al acercarse peligrosamente a dos poblaciones al pie de las colinas del norte de Los Ángeles.
Foto: Fotos: AP y J. Emilio Flores

Cientos de familias fueron ayer evacuadas cuando las llamas del incendio forestal identificado como Powehouse, al norte del condado de Los Ángeles, que ya habían convertido en cenizas a por lo menos seis viviendas, avanzaban peligrosamente hacia dos comunidades al pie de un área montañosa.

Las familias que salieron huyendo no sabían qué encontrarían al regresar a sus hogares. Las autoridades calculan que casi 3 mil personas de cerca de 700 viviendas recibieron orden de evacuación.

El teniente David Coleman, portavoz del alguacil del Condado de Los Ángeles, dijo en una conferencia de prensa que esas personas no podrán regresar a sus viviendas hasta por lo menos hoy lunes, o quizás mañana martes.

El incendio cobró fuerza durante la noche del sábado y ayer unos 2 mil bomberos trataban de controlarlo, pero solo habían logrado contenerlo en un 20%.

De acuerdo con las autoridades, unos mil bomberos permanecen en la zona del siniestro, en tanto la estación de esos servidores públicos en Lake Hugues también fue alcanzada por el incendio, la víspera.

Los bomberos rescataron a varias personas de sus casas y utilizan helicópteros para ayudar a detener el fuego.

Los vientos erráticos azuzaban las llamas en el Bosque Nacional Ángeles, lo cual derivó en la evacuación en Lake Hughes y Lake Elizabeth, dijeron las autoridades.

Jessica Izzo, quien se alejaba ayer de la zona en llamas con su hijo de 3 años de edad en brazos, dijo a La Opinión, que este no es el primer incendio que le toca vivir en la zona, perosí el mas fuerte.

“No hay servicios, no tenemos teléfono, ni electricidad”, dijo Izzo, quien ha vivido en esta comunidad durante los últimos nueve años.

Patty Robitaille, de 61 años, recogió fotos personales y documentos antes de huir de su casa de Lake Hughes con su perro, Roxie, a medida que se acercaban las llamas el sábado por la noche. Agregó que su casa figura entre las primeras en la dirección por la que avanzaban las llamas.

“A medida que uno se alejaba podía verse cómo ardía el poblado”, dijo. “No creo que vaya a quedar mucho en pie”.

Las altas temperaturas sin precedentes, el bajo índice de humedad y las condiciones de sequía han dificultado las labores de los bomberos y voluntarios que luchaban contra las llamas.

De acuerdo con las autoridades, unos mil bomberos permanecen en la zona del siniestro, en tanto la estación de esos servidores públicos en Lake Hugues.

Los bomberos rescataron a varias personas de sus casas y utilizan helicópteros para ayudar a detener el fuego.

El incendio comenzó el jueves justo al norte de la planta hidroeléctrica No. 1 cerca de Los Ángeles, lo cual ocasionó unas 200 evacuaciones en la zona montañosa de Green Valley.

Las evacuaciones siguen en vigencia en el campamento de Cottonwood y dos granjas para delincuentes juveniles a lo largo de la carretera Lake Hughes Canyon.

Las llamas son alimentadas por una maleza muy tupida y seca que no han ardido por más de 10 años. La causa del incendio está siendo investigada.