Bancos de California desatienden al consumidor latino

Un 60% de latinos de bajos ingresos le piden prestado a sus familiares, antes de tomar un prestamos bancario
Bancos de California desatienden al consumidor latino
Cuando se le preguntó cómo trataría de obtener un préstamo de emergencia, Ile Caravelez dijo que recurriría a su familia, porque piensa que un banco no le prestaría dinero porque ella está tratando de establecer su crédito.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

WASHINGTON, D.C.— Cuando se le pregunta a quién acudiría para un préstamo de dinero de emergencia, Ile Caravelez no lo piensa dos veces: ” a un familiar”.

Caravelez, de 23 años de edad y mesera en Mama’s Hot Tamales, en el área de Pico Union, frente al parque MacArthur, considera que un banco no le prestaría más de 500 dólares, porque apenas está tratando de establecer su crédito.

Un nuevo reporte del Consejo Nacional de la Raza (NCLR) mostró ayer que, como Caravelez, un 60.7% de los hispanos de bajos ingresos en California piden dinero prestado a sus familiares en lugar de a los bancos.

El estudio incluyó a 1,200 participantes en diversas ciudades del estado y demostró carencias en el sistema bancario para atender a la población latina.

“Muchos han sido excluidos de los principales servicios bancarios. Personas que hablan español, sin ciudadanía, tienen menos probabilidad de tener una cuenta”, explicó Janet Murguía, presidenta de NCLR.

“La ciudadanía trae inclusión financiera y ese es el camino para el bienestar económico. Cuando se apruebe la reforma migratoria muchos hispanos necesitarán acceso a más herramientas financieras para costear el acceso a la ciudadanía”, agregó.

El estudio registró que un 60% de los encuestados utiliza tarjetas de regalo como su mayor herramienta para realizar compras diarias.

El reporte, “Acceso e Inclusión Financiera Latina,” demostró que los latinos desempleados tienen más probabilidad de estar aislados del sistema financiero y la preocupación sobre el robo de identidad es predominante entre los hispanos.

El ingreso promedio de los encuestados es de 25 mil dólares al año. Cerca de un 21% no tenía ningún tipo de cuenta bancaria, lo que los deja a merced de otras herramientas financieras para pedir préstamos.

Sólo un 54% ha utilizado una tarjeta de crédito bancaria en los últimos 12 meses, pero servicios como los préstamos del día de pago o los giros postales continúan siendo las opciones más populares en la comunidad latina.

El dominio del idioma inglés sigue siendo un problema para el acceso. Entre las personas que no tienen una cuenta en el banco, un 30% dijo que uno de los factores decisivos era la habilidad de comunicarse en español.

Entre los hispanos, el grupo de edad más activo fueron los jóvenes en 18 y 25 años.

Por otra parte, a la hora de pedir ayuda financiera de emergencia tanto las personas con y sin ciudadanía que participaron en la encuesta, coincidieron en que la fuente principal de ingresos era un amigo o familiar.

“Aunque un número importante de bancos ha modificado sus operaciones de atención al cliente e incorporado personal bilingüe en los últimos 10 años, sabemos que podemos hacer un mejor trabajo para atender a la comunidad hispana”, aseguró Corey Carlisle, vocero de American Bankers Association.