Karateca asesino

Español acusado de matar a mujer colombiana y nigeriana
Karateca asesino
La colombiana Janny Sofía Rebollo es otra víctima.
Foto: EFE

EDITORES: Agrega reacción de familiares en Colombia de mujer asesinada.

MADRID.— Un juez envió el miércoles a prisión a un instructor español de artes marciales acusado del asesinato de dos mujeres, tras confirmarse el fallecimiento de una prostituta de origen africano que estaba en coma desde hace tres días.

La víctima, una nigeriana de 29 años, murió el miércoles en un hospital de Bilbao a causa de la brutal paliza que presuntamente le propinó el acusado.

La policía española informó que la otra fallecida era una mujer colombiana, que fue asesinada la semana pasada y cuyos restos fueron esparcidos entre el domicilio y el gimnasio que regentaba el detenido.

El acusado, un experto en kung-fu identificado como Juan Carlos Aguilar, fue visto por varios testigos mientras arrastraba por la fuerza a una mujer al interior de su gimnasio en el centro de Bilbao.

Cuando llegaron los agentes, Aguilar había agredido a la mujer nigeriana. En los registros posteriores al arresto, la policía encontró restos óseos en el gimnasio y en su casa.

Los análisis forenses determinaron que se trataba de restos humanos correspondientes a una sola persona, que había sido descuartizada. La víctima era la colombiana Janny Rebollo, de 40 años, que supuestamente también ejercía la prostitución.

El acusado podría enfrentar penas de cárcel superior los 30 años.

En su sitio en internet, Aguilar se presentaba como divulgador del verdadero budismo y maestro de kung-fu.

Años atrás, fue entrevistado en algunos programas de televisión en España sobre su conocimiento de las artes marciales.

La ciudadana colombiana fue identificada como Yenny Revollo.

Una de sus hermanas, Mónica Revollo, comentó a The Associated Press que “lo que le sucedió a Yenny es insólito, sorprendente, de no creer, ya que ella le había dicho a mi mamá que había encontrado trabajo fijo en el gimnasio ese”.

En conversación telefónica desde Montería, capital del departamento de Córdoba y a 500 kilómetros al norte de Bogotá, Mónica Revollo dijo que, incluida la hoy occisa, las cuatro mujeres de la casa eran peluqueras.

“Yenny no era una mujer conflictiva, ni mucho menos con problemas con alguien; todo esto nos cayó como un balde de agua fría”, agregó Mónica Revollo, quien precisó que “hemos tenido contacto con la Cancillería y nos han dicho que nos van a ayudar; nosotros no vamos a viajar a España porque como allá está mi hermano (Yainer que) vivía con ella en Bilbao; vivían en un apartamento y él está haciendo los trámites con la policía española”.

En tanto, Benicia Twirán, madre de Yenny Revollo, recordó que su hija dejó un hijo de seis años.

“La última vez que hablé con ella fue el 21 de mayo y me dijo que iba trabajar en ese gimnasio. ‘Mami, conseguí trabajo, gracias a Dios’, me dijo, ya que está desempleada. ‘Ahí me van a pagar un sueldo fijo y con eso te voy a poder ayudar’. Esa fue la última vez que hablé con ella por teléfono”, dijo Twirán a la emisora local RCN.

Añadió que su hija viajó a España en 2001 por un fracaso sentimental que tuvo y, sobre todo, por la muerte de un hijo suyo en un accidente de tránsito.

La mujer contó que el niño “no ha venido hoy (miércoles) del colegio. Ni siquiera sabe que su madre está muerta”.