Recuerdan a víctimas de tiroteo en vigilia en Santa Mónica

Alrededor de 200 personas acudieron a mostrar solidaridad a los familiares de las víctimas que fallecieron en el tiroteo del pasado viernes
Recuerdan a víctimas de tiroteo en vigilia en Santa Mónica
Familiares de Carlos y Marcela Franco, padre e hija, que murieron en una balacera el viernes pasado, participan en una vigilia realizada frente al Colegio Comunitario de Santa Mónica, donde concluyó el tiroteo que dejó 6 muertos, incluyendo la del hombre que abrió fuego.
Foto: La Opinión - Ciro César

Para tratar de sobreponerse a los diferentes sentimientos de dolor, frustración y el miedo que aún sienten los estudiantes y residentes de Santa Mónica, así como las familias de los fallecidos, se realizó anoche una vigilia.

Más de 200 personas acudieron a mostrar solidaridad a los familiares de las víctimas y para iniciar la recuperación emocional y psicológica de uno de los eventos más violentos en la historia de la ciudad de Santa Mónica.

La vigilia fue dirigida por las autoridades del Colegio Comunitario de Santa Mónica e iglesias locales.

Cinco personas fallecieron a manos del supuesto pistolero John Zawahri, de 23 años de edad, quien al parecer tenía problemas mentales y un récord criminal juvenil.

Carlos Franco, jardinero de este colegio comunitario, fue recordado como un hombre trabajador, y un esposo y padre ejemplar. Marcela, hija de Carlos, fue descrita como una joven inteligente que tenía la meta de graduarse de la universidad para convertirse en una psicóloga.

Mientras que Margarita Gómez, una anciana de 67 años que recorría el campus universitario en busca de latas y botellas de reciclaje para donarlas a la iglesia a la que asistía, fue recordada como una señora con una sonrisa transparente.

Las otras dos personas asesinadas eran familiares de Zawahri. De acuerdo con el relato policial de los hechos, Zawahri mató a dos personas en su hogar —incluyendo a su padre—, incendió su casa, se armó con pistolas, un rifle semiautomático y unas 1,300 balas, y salió a matar personas al azar.

“Nos reunimos esta noche para compartir nuestro enojo y confusión por lo sucedido. Nuestro enojo del porqué sucedió esto y nuestra confusión del porqué un acto de violencia sin sentido pasó en nuestra comunidad”, dijo Richard Talavedrían-Jeswin, expresidente académico y catedrático del colegio.

Parker Gene, presidente del concejo estudiantil del colegio, dijo que si el pistolero hubiera tenido un amigo o una persona que se acercara a él para ayudarle, posiblemente esta tragedia no hubiese sucedido. Gene pidió a todos los estudiantes y miembros de la comunidad que hablen con las personas a su alrededor, que tiendan una mano a cualquier persona que pueda estar pasando una situación difícil.

“Todos queremos creer que sólo un enfermo mental o una persona con mucho coraje pudo haber hecho algo así”, agregó Talavedrian-Jeswin.

“Que Dios perdone a ese hombre que le quitó la vida a mi hermana. Yo no tengo odio en mi corazón, pero en este momento no puedo…”, dijo Luisa Gómez, hermana de Margarita, quien a tres días de la tragedia, aún no puede contener las lágrimas. El Colegio Comunitario de Santa Mónica tiene disponible consejeros para los estudiantes que necesiten hablar sobre el tiroteo.