‘Yes Prime Minister’ llega a los escenarios de LA

La obra traslada a escena entresijos de la política.
‘Yes Prime Minister’ llega a los escenarios de LA
Dakin Matthews y Michael McKean en una escena de 'Yes, Prime Minister'.
Foto: Michael Lamont

En los años 70 y 80, la pequeña pantalla contó con notables muestras del humor inglés: Fawlty Towers, Some Mothers Do ‘Ave ‘Em The Black Adder…

Yes, Minister y Yes, Prime Minister, entre 1980 y 1988, coronaron esa legendaria lista de producciones ejemplares con un retrato certero, irónico e hilarante del mundo de la política mundial, en general, y de la británica, en particular.

Hace tres años, sus creadores, Jonathan Lynn y Antony Jay, regresaron al mundo de 10 Downing Street —la dirección donde reside el primer ministro británico en Londres— para escribir una obra teatral que, primero, se presentó en los escenarios ingleses y, ahora, llega a Los Ángeles.

Lynn, de 70 años, inglés y director de películas como My Cousin Vinny y The Whole Nine Yards, habló con La Opinión sobre la serie, la obra y el estado de la comedia contemporánea.

¿Qué elementos necesitó recuperar de la serie original para la obra?

No hay nada de la serie en la obra. Todo es nuevo. Los elementos sí son los mismos. La idea es eterna en el mundo de la comedia: el dirigente que sabe mucho menos que los subyugados. Eso ha formado parte de la literatura desde Platón. Shakespeare también lo usó. Es una fórmula. Lo que hicimos fue añadir el tema actual: la implosión del euro, que es la base del guión, si Gran Bretaña debería unirse al euro o no, que es un debate constante en Europa. Escribimos [la obra] en 2009, cuando el euro aún no estaba en la terrible situación actual, lo que es terrible para el euro, pero no para nosotros [risas]. Sabíamos lo que iba a pasar.

¿Los políticos británicos han cambiado desde la serie?

Nada cambia. Siempre hay un tema que sucede que da la impresión de que la historia acaba de pasar. Pero la verdad es que nada cambia. Porque lo que hace divertidos a los políticos es la naturaleza humana. y ésta nunca cambia. Los políticos creen que su supervivencia personal es primordial, porque nadie como ellos puede hacer su trabajo… Su supervivencia está ligada a la de sus países.

Mirando hacia atrás, ¿qué es lo que hizo de la serie la aplaudida producción que es hoy?

No lo sé… Creo que contamos la historia real de un gobierno. No se trataba solo de política. No era eso: [ninguno de los personajes] está afiliado a ningún partido político. Eso hizo accesible la serie al público. Los partidos políticos son específicos de cada país; los políticos, por naturaleza, son los mismos. Contamos la verdad sobre como el gobierno no logra muchas cosas. Les gusta entrar en pánico, porque creen que reaccionar es sinónimo de logro. Los políticos siempre están ocupados, siempre aparentan hacer mucho, pero al paso de los años, no causan demasiados cambios. Tardan demasiado tiempo en aprobar leyes que realmente afectan a la gente.

Margaret Thatcher era una fan de la serie. ¿Se sorprendió que los mismos políticos fueran fans?

Sí, mucho, porque pensé que la iban a odiar. Creo que es porque lo único que les importa son ellos mismos. Así que una serie que era sobre ellos, los atrajo. Son muy narcisistas.

Así que son como los actores…

Oh, sin duda. Pero tienen más efecto entre nosotros los actores que los políticos. Los actores pueden causar emociones. Los políticos…

¿Qué cambios ha sufrido la obra aquí con respecto a la versión vista en Inglaterra?

Es fiel [a lo visto] allá. La gente reacciona distinto a diferentes diálogos. Hay frases que causan carcajadas en Gran Bretaña y aquí no, y al revés. Hay una referencia a Brad Pitt y Angelina Jolie que aquí causa más risa. Pero no hemos cambiado nada.

¿Cuál es su opinión de dónde está la comedia en el siglo XXI?

En términos generales, creo que los comediantes, los sátiros, deben siempre reírse de la gente en el poder. Me siento muy afortunado de poder hacer eso en países donde no termino en la cárcel o ejecutado. Una parte esencial de la democracia es asegurarnos que no nos tomamos a [los políticos] en serie. Son gente como nosotros.

Qué: ‘Yes, Prime Minister’

Cuándo: desde hoy hasta el 14 de julio, de martes a viernes a las 8:00 p.m., sábados a las 3:00 p.m. y 8:00 p.m., y domingos a las 2:00 p.m. y 7:00 p.m.

Dónde: The Geffen Playhouse, 10886 Le Conte Ave., LA

Cómo: boletos de $47 a $77 en geffenplayhouse.com