Fernando Jubero, un español que quiere devolver la gloria al Club Guaraní

En un fútbol como el paraguayo que apenas ha tenido técnicos o jugadores europeos, el español Fernando Jubero pelea por recuperar el esplendor que una vez alcanzó el histórico Club Guaraní.
Fernando Jubero, un español que quiere devolver la gloria al Club Guaraní
Foto tomada este 5 de junio de 2013 en Asunción (Paraguay) del español Fernando Jubero, durante una entrevista con EFE, disponible hoy, miércoles 12 de junio de 2013. En un fútbol como el paraguayo que apenas ha tenido técnicos o jugadores europeos, el español Jubero pelea por recuperar el esplendor que una vez alcanzó el Club Guaraní. EFE

Asunción, 12 jun (EFE).- En un fútbol como el paraguayo que apenas ha tenido técnicos o jugadores europeos, el español Fernando Jubero pelea por recuperar el esplendor que una vez alcanzó el histórico Club Guaraní.

Ganador de diez títulos de la centenaria liga paraguaya, el Guaraní, conocido por la afición como ‘Cacique’, ‘Indio’ o ‘aborigen’, es uno de los clubes históricos de Paraguay: fundado en 1903, un año después que el Olimpia y uno antes que el Nacional.

Se alzó con el Apertura en 2010 después de 26 años de empeños por ganar una liga y ahora batalla por asegurar el segundo puesto del torneo en marcha, en el que el Nacional se ha asegurado el título a falta de disputarse cuatro jornadas.

Precisamente un español, el canario Salvador Melián, fue uno de los fundadores, jugadores y entrenadores del Guaraní al que llegó el barcelonés Jubero, de 39 años, en enero de 2012, con el cargo de director deportivo.

“Hemos cambiado mucho el trabajo” aunque “todavía hay muchas cosas por hacer”, explica Jubero en entrevista con Efe.

“El objetivo es convertirnos más en un equipo formador que no en un comprador, como era hasta ahora”, por lo que “se está trabajando mucho desde las categorías inferiores”, asegura.

Para ello, Jubero controla al detalle todas las categorías de base del club, para ver las necesidades y posibles vacantes. “Primero se cubren con gente de la casa”, apuesta.

Tras haber trabajado, entre otros, como ojeador para las categorías inferiores del Barcelona y en el Aspire Dreams, el mayor proyecto de selección de jugadores del mundo, Jubero no dudó en hacer las maletas cuando recibió la oferta del Guaraní.

“Hacía tiempo que me hacía ilusión venir a trabajar en Sudamérica, en un proyecto nuevo”, comenta.

Jubero describe el fútbol paraguayo como “un fútbol donde se destaca mucho la agresividad y entrega de los futbolistas. Es muy intenso, los jugadores tienen como característica principal un carácter muy fuerte, muy agresivo, muy batallador, y los partidos son muy disputados”.

Al llegar al Guaraní, Jubero se encontró con “una estructura bastante pobre”, especialmente de profesionales, pero “la gente (del club) es receptiva y se ha adaptado rápido a la forma de trabajar” del nuevo director deportivo.

“Una de las cosas importantes que se ha hecho es incorporar buenos profesionales y que haya una interrelación entre ellos para sacarles provecho”, dice.

“Tenemos ahora mismo una persona que graba los entrenamientos y los partidos, un nutricionista, un psicólogo… la estructura de un club moderno”, abunda.

Para modernizar el club, Jubero se fue a buscar a dos exfutbolistas con experiencia, como son los uruguayos Diego Alonso y Fernando ‘el Petete’ Correa.

“Son técnicos que han jugado muchos años en Europa, son uruguayos pero con un recorrido muy amplio en Europa y, por lo tanto, tienen una visión muy amplia del fútbol”, explica sobre el cuerpo técnico, que, tras dos años en el club, recientemente fueron contratados por el Peñarol de su país.

La idea de Jubero es “hacer un proyecto a largo plazo, algo que haga crecer al Guaraní en todos los sentidos, colocarlo en lo más alto posible, que luche por los campeonatos y tenga su espacio dentro del fútbol internacional”.

El equipo ha jugado doce veces en la Copa Libertadores, en la que llegó a semifinales en 1966, y cuatro en la Sudamericana.

“Nuestro objetivo ahora es el Clausura (paraguayo) y la Copa Sudamericana, que empieza en julio, junto a una política de hacer que los jóvenes de las categorías base tengan más espacio en el primer equipo”, expone Jubero.